En la actualidad, cada vez son más las entidades bancarias que remodelan sus oficinas regionales para adaptarlas a la evolución tecnológica y automatizada de los procesos burocráticos y financieros estatales y privados.
En otras palabras, las gestiones por ventanilla y cara a cara están empezando a desaparecer, y los recursos humanos de los bancos comienzan a adoptar un papel pasivo; es decir, únicamente de asesoramiento en procesos y cuestiones legales relacionadas con las obligaciones económicas de sus clientes, con la solicitud de hipotecas o un préstamo personal, y con numerosas acciones relacionadas y vinculadas con su tarjeta bancaria y su cuenta corriente.

En otras palabras, los bancos están comenzando a incentivar el uso de los cajeros automáticos o del sitio web para llevar a cabo numerosas cuestiones que antes, de manera natural, se resolvían con un trabajador o una trabajadora de la oficina en cuestión.
Muchas personas acostumbradas al trato humano sienten inseguridad hacia esta inevitable evolución bancaria. Dicho de otro modo, no se fían de las máquinas. Si bien el aumento de las solicitudes de recursos financieros online, como los préstamos online de WannaCash.es, demuestran que cada vez más personas optan por facilitarse las gestiones empleando las facilidades tecnológicas y virtuales a su alcance, para mucha gente todavía es extraño confiar en una cara que no es humana.
Sin embargo, los procesos de las oficinas modernas son sumamente fáciles, y facilita la labor la modernización de los propios cajeros con tecnología contactless o lectura automática de tarjetas de crédito mediante láser sin necesidad de introducirla en una ranura.
A través del cajero automático de cualquier entidad bancaria de España, una persona puede ingresar o sacar dinero, realizar pagos domiciliados, realizar pagos de recibos e impuestos estatales y llevar a cabo todo tipo de transacciones que, en pocas palabras, tengan que ver con el pago o la retirada de dinero en efectivo, o la entrega de documentos oficiales con sus respectivas tasas a organismos oficiales.
Ante esta actualización de las oficinas y los sitios web, resulta evidente que el uso prioritario de tecnología en operaciones bancarias es ya una realidad.