El acto sobre la unidad de la izquierda de Rufián y Montero en Barcelona transmitió la impresión de que todo lo que se había de decir a este respecto ya se ha dicho.
Ninguno de los dos me convence,uno es un independentista republicano que su propio partido le va a tirar de las orejas, la otra es una metepatas con carguito europeo, buscando seguir en el sillon.