La enseñanza concertada en España está perdiendo alumnado frente a la pública y, sobre todo, a la privada sin subvención, en un contexto de fuerte caída de la natalidad: entre 2019 y 2024 perdió unos 55.000 estudiantes, mientras la privada ganó más de 90.000 y la pública creció ligeramente. Muchas familias de clase media están optando por centros privados pese a su alto coste, buscando metodologías menos tradicionales, más personalización, mejores servicios y un perfil más internacional.