Publicado hace 11 años por DenisDiderot a scientia1.wordpress.com

El hecho de buscar en el cielo señales de un movimiento sísmico no es nada nuevo. Según diversos historiadores, las primeras referencias a las luces sísmicas proceden del terremoto de Módena, en el 89 a.C. Otros se remontan al Antiguo Egipto. Desde entonces son muchos los terremotos que han ido acompañados de espectaculares efectos luminosos en el cielo, bien sea en forma de resplandor suave y difuso, como el de la aurora, o mediante refulgentes señales como ocurre con los fuegos artificiales.