Cardenales y fieles no son los únicos que se dan cita en la Ciudad del Vaticano, también es el escenario de protesta de activistas y de colectivos víctimas de abusos.Algunos se juegan la gloria en el Vaticano, otros como Francesco Zanardi, algo más importante: su lucha de años por la dignidad.“Lo que me hizo explotar es ver al cura que me había violado rodeado de niños”, nos cuenta indignado Francesco que ha ido a Roma para que el cardenal Carcaño, según él, encubridor de abusos, salga de cónclave.