Los deslindes del DPMT garantizan, por ejemplo, que ningún ciudadano pueda adquirir una vivienda u otro bien en la costa o la protección eficaz de elementos como dunas, acantilados, humedales o marismas. Así, Andalucía cuenta con 2.113,3 kilómetros de costa frente a los 1.884,8 kilómetros de Galicia, gracias en buena parte a la consideración de la ribera del Guadalquivir como línea de costa. Sevilla con casi 600 kilómetros en la línea de deslinde del dominio público marítimo-terrestre, supera a las provincias costeras de Andalucía.