Trabajadores chinos protestaron este domingo en la ciudad rusa de Komsomolsk del Amur (Lejano Oriente ruso) por impagos en una refinería perteneciente a la mayor petrolera rusa, Rosneft. Los obreros enarbolan pancartas en las que piden ayuda al presidente ruso, Vladímir Putin. En el lugar se personaron efectivos de la policía y la guardia nacional con furgones y autobuses, pero no se produjeron detenciones. Exigen regresar a China por el descontento por las condiciones laborales. En español:
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