Estamos en 2026 y la violencia contra las mujeres sigue siendo insoportable. El acoso, las agresiones, las violaciones y los asesinatos nos persiguen cada día. El machismo nos golpea en nuestros institutos y facultades, en el trabajo, en la familia y en las calles. Y ya estamos hartas. Hartas de soportar a los machirulos, que se creen que nos van a amordazar como hace cuarenta años y que piensan que es divertido crear falsos desnudos con nuestras fotos y compartirlos en redes sociales.