"No temo ni espero nada. España es un país soberano que toma sus decisiones soberanamente. Y, desde luego, yo espero que nadie se sorprenda de que el Gobierno de España diga que defiende el derecho internacional, que defiende la igualdad soberana de los Estados, que defiende la resolución pacífica de las controversias y que defiende la Carta de las Naciones Unidas".