Hace 10 años | Por riotinto a yorokobu.es
Publicado hace 10 años por riotinto a yorokobu.es

Desde el pasado 23 de marzo, los 22 empleados de la oficina pamplonesa de Kukuxumusu son una obra de arte. También lo son sus ordenadores, la forma en la que los teclean, sus mesas, sus teléfonos… Incluso, sus reuniones. Todos ellos forman parte de Kukuxumusu relocated.Así ha bautizado Mikel Urmeneta a su última pieza, expuesta en la galería Moisés Pérez Albéniz hasta el próximo 23 de de mayo. Una obra de gran envergadura si tenemos en cuenta que incluye personas (22), mobiliario, tecnología e incluso la deslocalización temporal de su empresa.