-Venga, hijo, que llegas tarde al trabajo, date prisa.
-Sí, es que estaba intentando abrir la cajacomida, pero no consigo que se abra...
-¿No tienes el código?
-No me lo han dado esta semana en la fábrica.
-Pues no se puede abrir.
-Ya. No queremos que nos envíen a los Cuasipol. Pero tengo hambre.
-No puedes comer de mi plato, lo siento. Ya lo sabes.
-Bueno, pues me voy al trabajo.
-Feliz cumpleaños...
-No está permitido celebrar...
-Es que ni siquiera recuerdo cuántos cumples.
-Siete años, papá, siete. Adiós que no quiero llegar tarde.
-Adiós.