Conocí la obra de Hermann de niño, en las páginas de Super Mortadelo, donde publicaba su Bernard Prince y su Comanche.
Luego su Jeremiah, las Torres de Bois Maury, Luna de Guerra... Un grande.
¡Me cago en su puta madre coño! Hermann, joder, qué disgustazo. Me he puesto a llorar y todo. Las torres de Bois-Maury es una absoluta preciosidad, que edad media más poco agradable nos dibujó. Dadle una oportunidad, de los mejores autores de cómic europeos de todos los tiempo. Muchas gracias, maestro, disfrute una barbaridad con tus historias, imaginé mundos y viví aventuras junto a ti. Sumergirme en tus cómics me hizo tremendamente feliz. ¡Hasta siempre!
Luego su Jeremiah, las Torres de Bois Maury, Luna de Guerra... Un grande.