Hace 9 años | Por Raditz a blogs.publico.es
Publicado hace 9 años por Raditz a blogs.publico.es

La oportunidad que se les presentó era enorme, casi irrechazable. Un multimillonario belga les contrataba en 2000 para formar parte de un equipo de grandes investigadores en Bélgica. Allí se desplazaron Ana Maiques (Valencia, 1972) y su marido, Giulio Ruffini (Barcelona, 1966), hasta que la burbuja de las puntocom arrampló con la compañía. “Nos encontramos ante la dicotomía de emprender o irnos a casa con el finiquito. En ese momento es cuando yo siempre digo que te vuelves emprendedor, porque decides tomar el camino más arriesgado.