Hace 1 mes | Por Ratoncolorao a almendron.com
Publicado hace 1 mes por Ratoncolorao a almendron.com

Camilo José Cela entró en mi despacho. Teníamos que estar a las 11:00 en el Tribunal Supremo pues su presidente, Pascual Sala, iba a hacernos entrega del último garrote vil que se había utilizado en España para ajusticiar a Salvador Puig Antich, condenado a muerte. La Fundación Camilo José Cela pretendía exhibirlo en su sede de Iria Flavia, en una sala ya preparada. El macabro cometido no fue sencillo de llevar a cabo. Hubo que sortear varias etapas burocráticas hasta que, en los sótanos del Supremo, localizaron tres juegos de hierros.

Ratoncolorao

Corto y pego:
Les prometí ayer contarles cosas sobre Camilo José Cela, un censor y delator franquista que trepó socialmente como un mandril gracias a los dos anteriores jefes del Estado y a la complicidad activa o silenciosa de políticos y periodistas. Contaba Juan Goytisolo, que lo conoció bien, que Cela llegó a hacerse con obras inéditas de presos políticos condenados a muerte de las que se apropiaba sin reparo. Algunas ni siquiera las corregía, hasta el punto de que su primera esposa, Rosario Conde, que actuaba como ayudante del soplón, llegó a decir: "Hay que ver lo nervioso que se pone cuando escribe, que no parece su letra". Varias de las obras fusiladas (nunca mejor dicho) contribuyeron a su fama de "excelente escritor" y le llevaron a ser distinguido con los premios Príncipe de Asturias de las Letras (1987), Nobel de Literatura (1989) y Cervantes (1995). Juan Carlos de Borbón lo nombró personalmente senador en la primera legislatura y, en 1996, marqués de Iria Flavia, título creado especialmente para él. Pero lo que da una idea de su maldad humana es el hecho de que tuviera en su despacho, en lugar bien visible, el garrote vil con el que se asesinó legalmente al anarquista catalán Salvador Puig Antich. Un canalla.
@Errazkin

sinson


Queridisimos verdugos de Basilio Martin Patino.

#1 entiendo, como explica el interesante relato que lo quería por otros motivos

"Teníamos que estar a las 11:00 en el Tribunal Supremo pues su presidente, Pascual Sala, iba a hacernos entrega del último garrote vil que se había utilizado en España para ajusticiar a un condenado a muerte. La Fundación Camilo José Cela pretendía exhibirlo en su sede de Iria Flavia, en una sala que ya estaba preparada, con manuscritos, objetos y grabados de ajusticiados sobre Pascual Duarte, el personaje de su primera obra, con la que se dio a conocer y que le catapultó a la fama."

Aronero

Este mierda era un puto censor en la dictadura,se dedicaba a requisar todo tipo de escritos que luego los publicaba como propios.
No es nadie que admirar es un puto recuerdo del fascismo instalado en todos lados.

QAR

#4 Hay que separar la obra del autor. Que Cela fuera un tipo impresentable no es óbice para poder admirar su obra.

Dalí era un ególatra. Picasso tenía marcados rasgos psicopáticos… ¿y qué?

Aronero

#5 Era un censor en la dictadura,donde fue denunciado por robar escritos a otros autores,quien no puede asegurar que fue un oportunista como muchos otros.

GuillermoBrown

#1 Yo había leído que era muy de derechas, pero este tema, que se apropiaba de textos ajenos, no lo conocía.
¿ Existen pruebas o sólo el testimonio de Juan Goytisolo ? porque es muy fuerte esto, eh !
Por ejemplo ¿ Se sabe si "Pascual Duarte" era suyo o era una obra de otro que se había apropiado él ?.