A todos nos ha pasado: un día almuerzas demasiado nasi lemak y tu barriga comienza a sonar de forma ominosa. Sientes que vas a estallar y de repente expeles una flatulencia estruendosa. Sientes que la fuerza con la que sale dicha ventosidad es tal que podrías ser expelido como un cohete hasta la Luna. Pues bien, lo cierto es que aunque nosotros no podemos viajar hasta la Luna, nuestros peos sí que pueden científicamente hacerlo.
|
etiquetas: peo , luna , flatulencia , gas