El objetivo del primer concierto benéfico de la Historia (Nueva York, 1971) era recaudar fondos destinados a los refugiados de Pakistán Este (actual Bangladesh), que huían a la vecina India de la guerra por la independencia que se libraba, y a las víctimas de la terrible catástrofe natural que asoló aquella zona provocando un desastre humanitario sin precedentes: el devastador ciclón Bhola, el más mortal jamás registrado.