Probablemente, alguno de los amigos de sus hijos, sobrinos o nietos, o ellos mismos, sean alérgicos a algún alimento. Es un problema cada vez más habitual y con mayores repercusiones sociales y sanitarias entre los menores. Para hacer el diagnóstico, es preciso que el paciente haya experimentado síntomas compatibles, como picor de boca, aparición de habones u otros, en un periodo corto (menos de dos horas) tras la toma de un alimento. Además, se debe confirmar mediante un estudio alergológico.
|
etiquetas: alimentos , alergias , inmunoterapia