Un candidato que se hacía pasar por un desarrollador de software japonés llamado Taro Aikuchi se quedó paralizado y no pudo repetir la frase "Kim Jong Un es un cerdo gordo y feo" durante una entrevista de trabajo en vídeo el 6 de abril de 2026, lo que provocó sospechas inmediatas de que se trataba de un agente norcoreano que utilizaba una identidad falsa.