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La paradoja de Starbucks: ¿Por qué preferimos el café que peor sabe?

Starbucks es la cadena de cafeterías más grande del mundo. Cuenta con más de 21.000 locales repartidos en 63 países distintos y es una de las marcas mejor valoradas según la revista Forbes. Su producto se ha impuesto a marcas tan potentes como McDonald’s, Costa Coffee, Dunkin’ Donuts y Tim Hortons en lo que a presencia, cuota de mercado e ingresos se refiere.

| etiquetas: cafe , calidad , starbucks , marketing , venta
Nunca he ido a un Starbucks por propia voluntad y el cafe o cualquier cosa que te pidas, suele ser mierda muy azucarada a precio de tinta de impresora excretada por un unicornio.
#1 Nunca he ido a un Starbucks.
El café es una droga, su gusto se ve alterado por ello.
Lo preferirás tú. Yo esa basura la tomé una vez y nunca mais.
Lo conocía de oídas hasta q pasé casualmente por uno de sus establecimientos. Mi primera impresión al ver los precios fué "qué neoyorquino soy pagando más de 4 euros por un café en vaso de cartón".
Ser cool no es gratis.
Porque no es el café lo que prefieren, sino estar en el Starbucks, preferiblemente en un lugar donde se les vea bien o en un lugar donde los selfies para subir a instagram salgan chulos
Porque me gusta el frapuccino, y solo me gusta el de ellos.

Para tomar café me lo tomo en casa.
Para mi las únicas explicaciones lógicas son que o a quienes lo beben les gusta o son tontos. El artículo se centra en los segundos.

Es uno de los peores cafés que he probado en mi vida y de los más caros, prefiero un vaso de agua o un café "aguachirri" que esa cosa venden haciéndola pasar por café.
Todo es fabuloso!  media
Starbucks no vende café, vende una experiencia, un estatus, un sentirse gilipollas diferente.

Lo mismo hacen en distinta medida empresas como Apple, Channel, Porsche, etc.
#10 no seré yo quien defienda según que tontás de la gente, pero, en una búsqueda rápida, un bolso de Chanel se fabrica a mano e intervienen una media de 10 personas en su fabricación (trabajadores franceses, con los costes laborales que ello conlleva). Entiendo que la comparación con un bolso de escay fabricado en masa por maquinaria industrial que pueden vender en cualquier cadena está un poco "traída de los pelos". Creo que son dos productos distintos.
#18 Casualmente hace unos 20 años estuve en un distribuidor de Hong Kong de una empresa que fabricaba para Chanel (entre otros, como por ejemplo el merchandising de la cerveza San Miguel), lo que se enviaba a Francia estaba prácticamente acabado, le faltaban las etiquetas y unos complementos metálicos. No te creas la publicidad de las empresas por cada pieza de producción aquí pueden estar vendiendo 100 de fuera.
Pero además, esas empresas están vendiendo muy por encima de los costes de producción (aún a precio de sueldo europeo) porque lo que venden es otra cosa, no el producto sino un "sentimiento".
#19 pero insisto, el mercado del lujo y el del consumo masivo no sé si son comparables, son distintos productos (aunque compartan su denominación). Para mi sería la misma comparación del vino Don Simón y el Viña Tondonia. Son vinos, pero no son lo mismo.
#20 Claro que es comparable.
Si vas ahora a un mercado puedes comprar unos nísperos a 2€/Kg.
Si esos mismos nísperos te los presentan envueltos como "exclusivos", cultivados sin pesticidas, recolectados a mano en una explotación familiar con décadas de historia... y les ponen un precio de 2€/Ud habrá muchos que paguen por ellos.
¿Notas el paralelismo con el mercado del vino?

Starbucks hace exactamente eso; convertir algo normal el lujoso, pero no por el producto, sino por el envoltorio.
#21 no lo veo. Pero bueno, tampoco soy muy de Starbucks. :-)
Poco he ido por ahí, porque me da rabia generar tanta basura para tomar un café: vaso, servilletas, palito para remover, sobre de azúcar, y si tomas un desayuno mantelito, bandeja, envase de mermelada, mantequilla, o aceite, tomate y sal, pero no es el único y cada vez es más complicado tomar un café con taza y cucharita.
Porque de pequeño recuerdas que el café sabe mal, y ese es el verdadero café, el que está asqueroso. Así que acabas en Starbucks bebiendo café de verdad, el que está malo y necesitas aderezar con nata, chocolate, topping de uña de unicornio y plástico rallado para que sepa bien.
No seré yo. El starbucks: "Quiero un café" "pues toma medio kilo de azúcar con nata, servido en un vaso de cartón con tu nombre escrito de puta pena. Son 7 euros, pringado."
Iré cuando saquen los i-churros
Una vez tomé café en un Starbucks. Todo en esta vida hay que probarlo, a ver. No he vuelto ni pienso hacerlo.
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