Cuando viajaba bastante, hará unos 10 años, lo recuerdo como una gincana cansina de lugares en los que había que echarse una foto, ahora se suma esto de las letras.
Hasta he oído a hosteleros decir que tal producto les va muy bien porque es "instagrameable".
Que si yo fuera alcalde en esta era del postureo, por supuesto pondría mi cartelería a tope.
La verdad es que prefiero las letras.
Hasta he oído a hosteleros decir que tal producto les va muy bien porque es "instagrameable".
Que si yo fuera alcalde en esta era del postureo, por supuesto pondría mi cartelería a tope.