#1 ¿Cuándo (que no si) absuelvan a Israel de todos o casi todos los cargos de genocidio en la ICJ, dirás que "como lo ha dicho un juez, es la ver-verdad"?
Vale para ti también la pregunta #2
#3 En absoluto. Cuando quiera conocer la verdad absoluta, te preguntaré a ti, el patriotero oficial de este saco. Seguro que se basa en un profundo respeto a la ley.
#3 Sabes, creo que el problema parte de una confusión que generáis los de vuestro sector con superlativismos innecesarios, que al final, os hacen perder la razón. Hablar de que todo es nazi, que todo es genocidio, y demás, pues os sonará bonito, pero a la larga, es un discurso estéril que cansa y hace perder el debate, cuando se puede llamar a las cosas por otros nombres feos y tener más razón.
Os ahorraría, efectivamente, que cuando alguien serio revisa el discurso y no lo compre, os pegue un rebote.
#6 El problema es querer liar el debate. En absoluto se me ocurre comparar el caso catalán con el genocidio de Gaza. Son órdenes de magnitud distintas. No vayas ahí.
Mi punto es claro: el sistema judicial adolece de los mismos sesgos, disonancias y mierdas varias que cualquier otro órgano político, porque sigue estando por seres humanos.
Ese "alguien serio" que dices.
#12
El daño que hace una metáfora exagerada. De sustantivar “la cultura”, de elevarla de modo de relación a ente vivo, caben todas las comparaciones victimistas más bizarras (en sentido original, porque hay que ser atrevido): el pueblo vasco presentado como el tibetano, como el palestino, como el saharaui, etc. Cuidado porque tenéis a un maestro sofista, capaz de pronunciar Ein Volk, Ein Reich mientras eleva el puño como si fuera socialista.
Vale para ti también la pregunta #2
¡Siguiente!
Os ahorraría, efectivamente, que cuando alguien serio revisa el discurso y no lo compre, os pegue un rebote.
Mi punto es claro: el sistema judicial adolece de los mismos sesgos, disonancias y mierdas varias que cualquier otro órgano político, porque sigue estando por seres humanos.
Ese "alguien serio" que dices.
Literalmente lo que estas haciendo, toda esta conversación va de elementos que has sacado tú.
Varios problemas en tu sector, de los que no te das cuenta, otro problema.
El daño que hace una metáfora exagerada. De sustantivar “la cultura”, de elevarla de modo de relación a ente vivo, caben todas las comparaciones victimistas más bizarras (en sentido original, porque hay que ser atrevido): el pueblo vasco presentado como el tibetano, como el palestino, como el saharaui, etc. Cuidado porque tenéis a un maestro sofista, capaz de pronunciar Ein Volk, Ein Reich mientras eleva el puño como si fuera socialista.
Pero no tocará dejar de soltar el bulo de que la justicia europea abofetea tribunales españoles o algo así...