La abundancia de crudo y la transición energética están arrebatando al oro negro su capacidad de asfixiar a la economía. Pero la despedida será traumática, como demuestra el bloqueo de Ormuz
Como se puede ver en la gráfica el consumo de petroleo, gas e incluso carbón siguen creciendo a nivel mundial. Es cierto que la renovables están creciendo también pero es que el consumo energético está creciendo de forma exponencial y las renovables para nada están sustituyendo a nada.
Las inversiones que ya no se estaban haciendo para mantener la producción, ahora se tendrán que hacer simplemente para intentar llegar en unos años a la situación anterior a la guerra.
Resumen: Estamos jodidos.
Hombre! De aquí salimos o con coche eléctrico, o con patinete eléctrico, seguro... pero seguir confiando en el petróleo es de masocas.
Sobretodo porque, los que hacían cálculos con la gasolina y diesel a precios de los que había hasta ahora, seguramente no se vuelva a ver. Llevábamos mucho ya en ese nivel de precios.
#1 Seguís sin entender la gravedad del problema, parece que vamos a estar en la fase de negación hasta que se vea el hundimiento con claridad.
No, no vamos a saltar a lo eléctrico porque para eso necesitábamos la energía de los hidrocarburos y todos sus derivados.
El cobre, por ejemplo, va a subir porque el cierre de Ormuz nos ha dejado sin buena parte del ácido sulfúrico que se usa en la minería de este recurso.
Vamos a un escenario de escasez abrupta que nos va a llevar a decrecer de un hostiazo, no esperéis milagros eléctricos: si no los hubo con energía barata mucho menos con energía a precio de trufas.
Lo peor es que se sabía y nadie hizo nada, al revés, lo habitual era reírse de todo el que avisara de que ésto podía ocurrir.
Vamos a decrecer por falta de petróleo, y para saber cómo será la cosa recordemos momentos históricos en que se ha producido decremiento económico: la Gran Depresión de la década de 1930, la crisis de 1973 por la combinación de recesión e inflación, la recesión de 1982, la crisis financiera de 2008 por el colapso del mercado inmobiliario y la crisis del COVID-19 en 2020.
El problema de la escasez de petróleo no es solo energético: de él se extraen muchos derivados, como docenas de tipos de plásticos industriales que a día de hoy no tienen sustituto.
Consumimos todo el petroleo que se extrae y si no consumimos más es porque no hay.
ourworldindata.org/energy-production-consumption
Como se puede ver en la gráfica el consumo de petroleo, gas e incluso carbón siguen creciendo a nivel mundial. Es cierto que la renovables están creciendo también pero es que el consumo energético está creciendo de forma exponencial y las renovables para nada están sustituyendo a nada.
Las inversiones que ya no se estaban haciendo para mantener la producción, ahora se tendrán que hacer simplemente para intentar llegar en unos años a la situación anterior a la guerra.
Resumen: Estamos jodidos.
Sobretodo porque, los que hacían cálculos con la gasolina y diesel a precios de los que había hasta ahora, seguramente no se vuelva a ver. Llevábamos mucho ya en ese nivel de precios.
No, no vamos a saltar a lo eléctrico porque para eso necesitábamos la energía de los hidrocarburos y todos sus derivados.
El cobre, por ejemplo, va a subir porque el cierre de Ormuz nos ha dejado sin buena parte del ácido sulfúrico que se usa en la minería de este recurso.
Vamos a un escenario de escasez abrupta que nos va a llevar a decrecer de un hostiazo, no esperéis milagros eléctricos: si no los hubo con energía barata mucho menos con energía a precio de trufas.
Lo peor es que se sabía y nadie hizo nada, al revés, lo habitual era reírse de todo el que avisara de que ésto podía ocurrir.