El detonante técnico fue una «explosión» anómala del tráfico de control de internet. Las actualizaciones de enrutamiento del operador troncal pasaron de 1,2 millones a 5,6 millones en solo 24 horas, un aumento del 368%. Este fenómeno, conocido como route flapping, indica que los routers estaban perdiendo rutas de forma caótica e intentando recuperarlas. No fue un colapso en cascada ni nada «natural»: 10 de las 10 redes principales mostraron picos casi idénticos en la misma ventana de 3 horas: una orden centralizada.
|
etiquetas: irán , internet , apagón