Schacht personifica la relación completa de las élites de Weimar con el nazismo: la apuesta calculada, la operación que lo hizo viable, la ruptura cuando el instrumento se desbocó. Y al final, la absolución. En Núremberg, las mismas élites occidentales que aplaudieron el milagro alemán encontraron la forma de no condenarle. El sistema que construyeron también les protegió cuando llegó la cuenta.
|
etiquetas: schacht , weimar , alemania , economía , nazismo , hitler , capitalismo
> La pregunta había dejado de ser si el nazismo era deseable. La pregunta era si era eficaz.
> Schacht no lo presentaba como ideología. Lo presentaba como gestión.
> no era un caso único irrepetible. Era un modelo exportable
> El nazismo no se modera. Se vuelve operable.
> La distinción que Schacht establece no es entre participar y no participar en la persecución. Es entre dos métodos
¿No hay un patrón aquí?
Si además no reconoces su uso, pensarán que eres una persona poco honesta.