Por su parte, Lorena Valdes, recuerda cómo sufrió discriminación cuando trató de ser atendida en su centro de salud. "Llevaba tres años con el mismo médico, pero al cambiar de centro de salud, la nueva doctora enseguida notó mi acento, y al darse cuenta de que soy latina, no quiso ver las pruebas ni revisar mi baja médica. Me dijo que tenía que irme a trabajar ya, que era para que lo que veníamos, no para quedarnos sentados. Fue duro porque esta médica me envió a trabajar con un estado de salud lamentable.