El hecho de que las aves aparecieran a una distancia considerable del punto del robo refuerza la tesis policial de que los autores se vieron forzados a liberarlas ante la presión social y la imposibilidad de comercializarlas debido a su alta visibilidad en redes sociales.
|
etiquetas: guacamayos , robados , el chico de las aves
Para mucha gente, criar, cuidar, proteger y convivir con animales supone crear unos vínculos con ellos suficientes como para que si pasa algo así, sea algo tan doloroso como perder a un familiar humano.
Me alegro de que los haya podido recuperar, quien tiene a su cargo un animal sabe lo que significa no poder cuidarles como se merecen.
PD: por si las dudas; elegiría a mis gatos antes que a la mayoría de humanos en cualquier situación de riesgo.