El mensaje cada vez queda más claro: cualquier movimiento, por pequeño que sea, suma. Un nuevo estudio publicado en The Lancet encontró que, si la mayoría de personas incrementasen cinco minutos diarios la actividad física de intensidad moderada a vigorosa —desde caminar a paso ligero, a actividades más intensas—, se podrían prevenir hasta un 10 % de las muertes en el conjunto de la población adulta. Para calcularlo, los investigadores de la Norwegian School of Sports Sciences analizaron datos de más de 135.000 adultos, procedentes de siete.