Detrás de estas misteriosas puertas, ahora precintadas, se escondía una realidad paralela a los trabajadores del centro que ahora está en el foco de la Fiscalía. Investigan si esos almacenes fueron utilizados para el desvío de fondos por la presunta trama de corrupción en torno a la figura de Juan Arroyo, gerente del centro durante dos décadas y hombre de confianza de Mariano Barbacid, fundador de la institución. El volumen de este tipo de suministros técnicos solicitados mediante contratos menores llegó a ser de hasta 1,5 millones de euros.
|
etiquetas: fraude , fundación , irregularidade , desfalc , fondos , robo , desvio , saqueo
Pero ni tienen ganas de investigar ni tienen ganas de echar a los responsables de todo esto y te doy una pista, la corrupción necesita para existir de los altos funcionarios que por acción o por omisión son un elemento imprescindible, los políticos vienen y van, pero ellos permanecen.