Tampoco la pueden desahuciar. Tiene un contrato de alquiler de renta antigua que le garantiza el derecho a quedarse en la vivienda y ha pagado siempre en tiempo y forma. Por eso han empezado las presiones. Desde obras ilegales que no oye, pero nota por la vibración de las paredes, hasta la colocación de una piscina jacuzzi encima de su salón, cuyo techo, que da a una azotea no transitable, carece de forjado y puede venirse abajo por el peso.
El caso de María es el de muchas otras personas que viven de alquiler en edificios codiciados para inversores por su ubicación, pero tiene una peculiaridad. El edificio lo mandó construir su abuelo, Caminos Alfonso Peña Boeurf, y perteneció a la familia hasta que su abuela se lo vendió al Banco Vitalicia. “Se la llevaron de cena, la pusieron contentilla y vendió el edificio sin comentarle nada a su hijo”, cuenta Monike Oggerin, hija de María y bisnieta del promotor.
Por suerte para María, ella ya vivía en esa casa con un contrato de alquiler que… » ver todo el comentario
El caso de María es el de muchas otras personas que viven de alquiler en edificios codiciados para inversores por su ubicación, pero tiene una peculiaridad. El edificio lo mandó construir su abuelo, Caminos Alfonso Peña Boeurf, y perteneció a la familia hasta que su abuela se lo vendió al Banco Vitalicia. “Se la llevaron de cena, la pusieron contentilla y vendió el edificio sin comentarle nada a su hijo”, cuenta Monike Oggerin, hija de María y bisnieta del promotor.
Por suerte para María, ella ya vivía en esa casa con un contrato de alquiler que… » ver todo el comentario