Y respecto a la imagen de la noticia, también qué asco. Puede ser tortilla de espinacas o carne de unicornio, pero con la pinta que tiene da demasiado asco. Si no comemos proteínas en pastillas será porque el sabor, la textura y en definitiva la pinta de las cosas importa, más que nada porque no somos robots, somos personas (también cuando estamos enfermos). Deberían caérseles las caras de vergüenza.