El otro día pedí unas cosas en GAME, que tengo una tienda cerca de casa, para regalar a mi sobrino, que va a hacer la comunión en breve. Y me dije, "dunachio, pídelo para recoger en la tienda, no sea que el transporte te toque SEUR y la jodamos" , así que lo pedí (el viernes) y hoy recibo un SMS y una notificación de la app para ir a recogerlo que ya estaba todo en la tienda, y me digo, joder, qué bien, qué rápido. Voy a la tienda, y me sacan dos bultos, y les digo que tiene que faltar otro, porque una de las cosas era una silla gaming y es imposible que vaya en las dos cajitas que me han dado. La chica se pone a mirar y me dice, joder, los de SEUR se han debido de dejar un paquete, solo nos han dado esto. No me lo podía creer, es superior a mi, esto ya me supera, es algo que me está costando la salud. Y os juro por mi hija que es tal cual lo he contado, ni he exagerado ni adornado nada del relato, ES TAL CUAL.
SEUR ya me has jodido cumpleaños, navidades y demás eventos, como me jodas la comunión de mi único sobrino os prendo fuego. Me cago en vuestros muertos pisoteaos. Cabrones.
Buenas tardes.
@vazana Tan sencillo como lograr que participe absolutamente todo el mundo de forma obligatoria, incluyendo gente en mitad de la selva que no tenga contacto con la civilización moderna. @Pertinax@Catapulta@Asmode0@ronko
Y sin embargo, en Raissa hay a cada momento un niño que desde una ventana ríe a un perro que ha saltado sobre un cobertizo para morder un pedazo de polenta que ha dejado caer un albañil que desde lo alto del andamio exclama: —¡Prenda mía, déjame probar!— a una joven posadera que levanta un plato de estofado bajo la pérgola, contenta de servirlo al paragüero que celebra un buen negocio, una sombrilla de encaje blanco comprada por una gran dama para pavonearse en las carreras, enamorada de un oficial que le ha sonreído al saltar el último seto, feliz él pero más feliz todavía su caballo que volaba sobre los obstáculos viendo volar en el cielo a un francolín, pájaro feliz liberado de la jaula por un pintor feliz de haberlo pintado pluma por pluma, salpicado de rojo y de amarillo, en la miniatura de aquel libro en que el filósofo dice: "También en Raissa, ciudad triste, corre un hilo invisible que enlaza por un instante un ser viviente a otro y se destruye, luego vuelve a tenderse entre puntos en movimiento dibujando nuevas, rápidas figuras de modo que a cada segundo la ciudad infeliz contiene una ciudad feliz que ni siquiera sabe que existe”.
#chiste_de_yoma
www.youtube.com/watch?v=36T5BEpn3dA
Dramatización 2:
www.youtube.com/watch?v=NN_U1ic8YVU
Mientras tanto, les ofrecemos unos minutos de bailes tradicionales.
@estaba
Pero te doy mis dies
SEUR ya me has jodido cumpleaños, navidades y demás eventos, como me jodas la comunión de mi único sobrino os prendo fuego. Me cago en vuestros muertos pisoteaos. Cabrones.
Buenas tardes.
Cada día me gustan más María Jesús Montero y Yolanda Díaz, porque son pura elegancia y además se conservan estupendamente.
Del partido de esta, me gustaba muchísimo Andrea Levi (hace tiempo que no la veo).
@Amperobonus
#calvos
#pelazo
La de estafas online que va a haber da miedito
Por cierto: yo también tengo que aprender. ¿Cómo se generan chatis virtuales tan buenorras?
@Pertinax @Catapulta @Asmode0 @ronko
Y sin embargo, en Raissa hay a cada momento un niño que desde una ventana ríe a un perro que ha saltado sobre un cobertizo para morder un pedazo de polenta que ha dejado caer un albañil que desde lo alto del andamio exclama: —¡Prenda mía, déjame probar!— a una joven posadera que levanta un plato de estofado bajo la pérgola, contenta de servirlo al paragüero que celebra un buen negocio, una sombrilla de encaje blanco comprada por una gran dama para pavonearse en las carreras, enamorada de un oficial que le ha sonreído al saltar el último seto, feliz él pero más feliz todavía su caballo que volaba sobre los obstáculos viendo volar en el cielo a un francolín, pájaro feliz liberado de la jaula por un pintor feliz de haberlo pintado pluma por pluma, salpicado de rojo y de amarillo, en la miniatura de aquel libro en que el filósofo dice: "También en Raissa, ciudad triste, corre un hilo invisible que enlaza por un instante un ser viviente a otro y se destruye, luego vuelve a tenderse entre puntos en movimiento dibujando nuevas, rápidas figuras de modo que a cada segundo la ciudad infeliz contiene una ciudad feliz que ni siquiera sabe que existe”.