Al comienzo de la crisis financiera de 2008, yo trabajaba en un fondo de cobertura. Cuando terminó, estaba en el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. En ambos, trabajé con personas que tenían pocos años de haber salido de la universidad. El drama de 2008 era lo único que sabían sobre los mercados financieros. “Recuerden lo que está pasando”, les decía. “Nunca volverán a ver algo así”. Ahora no estoy tan seguro. Quizá vean cosas peores.