Los servicios de inteligencia, tanto rusos como occidentales, suelen decantarse por métodos sigilosos para deshacerse de opositores célebres. Unos han resultado más discretos que otros
Hombre podian haber elegido trocearlo dentro de una embajada y sacarlo en maletas, de esa manera, aunque les hubiesen pillado nadie les estaria pidiendo ahora explicaciones ni cuestionando el respeto a los derechos humanos en su país. Que pardillos....