Estados Unidos tiene 11 portaviones nucleares pero sólo es capaz de desplegar tres en la guerra contra Irán. Y le ha costado dos meses porque el último de ellos, el George H.W. Bush acaba de llegar. Y, entremedias, ha estado a punto de producirse una tragedia cuando el más moderno de la flota, el Gerald Ford, sufrió un incendio en plena campaña de bombardeos que lo dejó inútil dos semanas. La moral de la tripulación es baja tras 10 meses sin ver a sus familias, de hecho se cree que algunos de esos accidentes fueron obra de los propios marineros