Si bien Toyota teme (y mucho) a BYD en el campo de los coches eléctricos, el que antaño fuera el primer fabricante de coches eléctricos del mundo, Tesla, también causa inquietud a Toyota. Y mientras su presidente busca coronar su mandato con una compra histórica, el primer fabricante japones planta cara a la empresa de Elon Musk con una alianza que nadie esperaba: con Volvo y Mercedes. Y ojo, que no hablamos de coches eléctricos, no. Hablamos del camión eléctrico. Un negocio, el del transporte pesado eléctrico, muy al alza ahora mismo.