Salad Awad el-Sousi, profesor jubilado de Farmacia de la Universidad Al Azhar de Gaza, y Riad Alí al Aila, catedrático jubilado de la Facultad de Economía y Administración de esta misma institución, lo dijeron alto y claro en su visita a Asturias: los universitarios palestinos necesitaban ayuda. Era mayo de 2024 y siete universidades palestinas habían sido derribadas, 60.000 jóvenes habían tenido que interrumpir sus estudios y unos 6.000 profesores no tenían a quién dar clase. Palestina pedía ayuda a la Universidad de Oviedo y a Asturias.