El estudio concluye que no hay una sola respuesta. El casteddi era, ante todo, un asentamiento fortificado en un lugar naturalmente defendible. Pero su función iba más allá de lo militar. Era un centro económico clave para la gestión y protección de los excedentes alimentarios (granos, carnes, miel). Y, en su fase de apogeo, algunos se convirtieron en centros de poder político, simbolizado por las torre y las estatuas-menhir.