Las lecturas sobre Habermas podrían dividirse grosso modo en dos: las que lo endiosan y las que lo condenan, corriéndolo por derecha y por izquierda. Es uno de esos autores que parece más criticado que leído. Y a veces pasa como con Kant: es difícil leerlo y la irritación que nos genera esa dificultad puede dirigirse a las limitaciones propias o al autor. La proliferación de obituarios que se han sucedido en todo el mundo en los últimos días no escapa totalmente a estas tendencias.
|
etiquetas: jurgen habermas , esfera comunicativa , escuela de frankfurt