Un experimento olvidado en la percepción visual. A finales de la década de 1960, solo alrededor del 31% de los hogares estadounidenses tenían televisores a color. La televisión en blanco y negro seguía siendo el estándar. Pero un hombre llamado James Butterfield tuvo una idea: ¿Qué pasaría si un televisor en blanco y negro, que carece por completo de la tecnología necesaria para reproducir una imagen en color, pudiera mostrarlo de todos modos? El efecto se usó en al menos un anuncio, asombró a mucha gente y luego cayó prácticamente en el olvido