El descubrimiento se produjo en el marco de una intervención promovida por la Dirección General de Cultura - Institución Príncipe de Viana y en la que participan científicos de la Universidad del País Vasco-EHU, del Museo de Historia Natural de Madrid, entre otras instituciones nacionales e internacionales. Se trata de un ejemplar casi completo de bisonte, datado por radiocarbono y con una punta de flecha de cobre alojada entre las costillas, lo que sitúa el contexto del hallazgo en el final del Calcolítíco (hace unos 4.000 años).