Hoy me entró la curiosidad de saber qué se decía por ahí de la Machado regalándole el Nobel de la Paz a Trump meneame.net/story/indignacion-noruega-decision-maria-corina-machado-en. Mi intención era saber qué pensaba el mundo sobre el ridículo internacional tamaño crucero. Y la verdad, me he quedado de piedra. Los medios no informan sobre el regalo, sino suavizan, que digo, tergiversan diciendo que Machado "presentó" a Trump el susodicho premio.
www.cbsnews.com/video/venezuelan-opposition-leader-mara-corina-machado
www.youtube.com/shorts/UgSpPWWi1mw
forbescentroamerica.com/2026/01/15/maria-corina-machado-dice-que-le-pr
Hasta The Guardian, que suele ser la biblia de los que están en la otra acera, usa el eufemismo de "presentar".
www.theguardian.com/world/2026/jan/15/maria-corina-machado-says-she-pr
Vamos, ¿en qué se está convirtiendo el mundo si los principales medios de comunicación alteran la realidad de tal manera que ya no te puedes informar viendo las noticias ni leyendo los periódicos? Hasta la BBC, que es la sacrosanta BBC, titula con "presenta" y luego, si te lees la noticia entera, sueltan que sí, que fue un regalo. Y fíjate en la jugada: en español ponen "presenta" entre comillas, como diciendo "esto es lo que ella dice que hizo". Muy fino.
www.bbc.com/news/articles/cx2w94wp4p1o
www.bbc.com/mundo/articles/c20z11ze4ydo
El único medio que realmente informa hasta ahora es Reuters:
www.reuters.com/world/americas/trump-meet-venezuelan-opposition-leader
La verdad, con el giro fascista que está tomando Occidente de la mano de Trump, los medios ya no están para informar, sino para sostener el ya derruido sistema.
Hoy voy a jugar a ser analista político. Como, además, me gusta presentarme como un cultureta, voy a aplicar un par de principios de filosofía de la ciencia al caso de Groenlandia, a ver si acierto en mi análisis o, por lo menos, le doy una pátina de credibilidad.
Vamos con la perorata.
El principio de mediocridad podemos encontrarlo bien definido en la siempre menospreciada pero imprescindible Wikipedia:
El principio de mediocridad es la noción, en filosofía de la ciencia, de que no existen observadores privilegiados para un fenómeno dado. El principio de mediocridad tiene aplicaciones en diversas disciplinas científicas:
En astronomía, el principio afirma que no existe nada intrínsecamente especial acerca de la Tierra y, por ende, tampoco del ser humano. En consecuencia, el principio de mediocridad sugiere que la vida extraterrestre debe ser relativamente común FFFFFen el universo, porque las condiciones que han originado la aparición de la vida y de la inteligencia en nuestro planeta deben darse también en un gran número de otros planetas.
En las ciencias sociales, el principio de mediocridad afirma que no existe nada intrínsecamente especial acerca de «este» (cualquier) momento histórico, y se utiliza para estimar la duración posible de sucesos en curso acerca de los que se tienen pocos datos.
En primer lugar, deberíamos tener en cuenta que las ciencias sociales son blandas. Hay un interminable debate al respecto, pero mi postura es que estas pueden desarrollar leyes de menor generalidad y de resultados más pobres que sus hermanas duras, pero no por ello dejan de ser analizables mediante el método científico: este seguirá siendo totalmente válido, solo que sus resultados muchas veces serán del tipo “eso no se puede saber” o “es una posibilidad entre otras”.
Si aplicamos el principio de mediocridad a cualquier momento en el tiempo, como es el presente, nos dice que lo más probable es que ese momento histórico no tenga nada de especial. Traducido a la disciplina histórica, significa que los procesos sociales que ésta describe suelen tener una duración considerable. El astrofísico Richard Gott propuso que, si no tienes ninguna información especial sobre en qué momento de un proceso te encuentras, lo más probable es que estés en algún punto intermedio (el 95% central) y no en el principio ni en el final. Nuestra percepción, sin embargo, es que siempre estamos en un momento clave, sensación que creo vinculada a nuestro natural ego y potenciada por los medios de comunicación y el tipo de sociedad de consumo en el que nos movemos en el presente.
Apliquemos esta idea al tema de Groenlandia. Lo más probable es que se resuelva como lo han hecho las distintas disputas en este contexto histórico. Por ejemplo, muchos opinan que es una muestra del proceso histórico de decadencia del imperio americano, siguiendo aquella supuesta ley histórica (recordemos lo que hemos dicho de esas leyes) que dicta que cuando un imperio decae intenta contrarrestarlo con mayor agresividad, muchas veces mediante conquistas militares. Siguiendo el principio de mediocridad, aunque diésemos esa idea por cierta, tendríamos que afirmar que lo más probable es que estemos en un punto intermedio del proceso, lo que traducido al román paladín es que es poco probable que sea este el momento en que ocurra un hecho espectacular que de por finiquitado el proceso, como el inicio de la III Guerra Mundial.
Aplicándolo a todas las tendencias históricas que podemos apreciar en el momento histórico del presente, podemos apostar que la crisis de Groenlandia se resolverá sin que ninguna de estas varíe significativamente. Esto significa que los Estados Unidos van a continuar con su posición hegemónica y con su política de fuerza, que la OTAN va a seguir siendo la alianza que todos conocemos, que la Unión Europea va a continuar su proceso de descomposición e irrelevancia internacional y que la tradicional alianza-vasallaje del bloque occidental va a continuar. Teniendo en cuenta estos parámetros, apuesto a que lo más probable es que se llegue a un acuerdo, favorable a Trump y maquillado por los líderes europeos como un mal menor y una muestra de la firmeza y resolución de los mismos, cuando es todo lo contrario. Para mojarme más, supongo que se llegará a un acuerdo que implicará mano libre a los estadounidenses para instalar cuantos equipos militares e infraestructuras consideren necesarias en la isla, además de la propiedad de facto de todas las riquezas minerales para sus empresas. El resto de países de la OTAN, o al menos los europeos, incluso participarán aumentando su presencima militar allí, pero bajo mando americano, es decir, un tributo. Por supuesto, el gasto social que representa mantener el nivel de vida de los groenlandeses va a seguir corriendo a cuenta de los daneses. Esta sumisión será vendida como una victoria europea, al igual que se hizo con el anterior acuerdo arancelario.
Sin embargo, también cabe citar otro principio que voy a citar como excusa: el problema de la inducción. Esta vez voy a dejar que sea la IA la que nos explique la fábula del pavo inductivista. Solo por el nombre ya me cautivó:
El problema de la inducción es uno de los dilemas más profundos de la epistemología. Aunque fue planteado originalmente por David Hume, Bertrand Russell lo popularizó y lo explicó de forma brillante en su libro Los problemas de la filosofía (1912).
Russell plantea que todo nuestro conocimiento sobre el futuro y las leyes de la naturaleza se basa en la inducción: la creencia de que, porque algo ha sucedido siempre de la misma manera en el pasado, volverá a suceder igual en el futuro.
Aquí te explico los puntos clave según Russell:
Para ilustrar lo peligroso que es confiar ciegamente en la inducción, Russell utilizó el ejemplo de un pollo (que más tarde otros autores como Alan Chalmers convirtieron en un pavo).
El pollo nota que el granjero viene todas las mañanas a las 9:00 a. m. para darle de comer.
Como buen «inductivista», el pollo no saca conclusiones precipitadas. Espera a acumular muchas observaciones: días soleados, días lluviosos, días fríos y calurosos.
Finalmente, tras cientos de días de repetición, el pollo concluye con total certeza científica: «Siempre que viene el granjero a las 9:00 a.m., me dan de comer».
Sin embargo, llega la víspera de Navidad y el granjero aparece a las 9:00 a.m., pero esta vez no trae comida, sino que le corta el cuello al pollo.
La lección: Un gran número de experiencias pasadas positivas no garantiza que el futuro sea igual.
Aplicado al análisis de la Historia, hemos de decir que lo que solemos extraer de ella suele ser conocimiento inductivo: a través de los distintos ciclos dados en el pasado, intentamos ver en qué punto estamos en el presente, considerando que son repetitivos. En otras palabras, que hasta ahora ninguno de estos fenómenos haya variado las tendencias geopolíticas significa dos cosas:
1 - Si se quiere apostar, lo más probable es que el conflicto acabe con otro acuerdo favorable a EE. UU. Las probabilidades están a nuestro favor.
2 - Hemos dicho probabilidades. Que afirmemos que hoy no lloverá basándonos en nuestro análisis del cielo despejado significa que tenemos más posibilidades de acertar que de fallar, no que podamos asegurar que no ocurra. Si al pavo inductivo le tuviéramos que indicar, en un día al azar, si verá un nuevo amanecer, podríamos afirmarle que lo más probable es que sí, pero subrayando ese adjetivo. Por ejemplo, si me hubiesen preguntado si apostaría a que Putin iba a invadir Ucrania o no, podría haber escrito un artículo parecido a este, explicando mis razones para apostar, equivocadamente, por la paz.

Uno de los grandes males actuales es que muchas personas han perdido el sentido numérico y son incapaces de comprender el sentido de las cantidades cuando supera ciertos niveles de magnitud, tanto por lo alto, como por lo bajo. El alcalde de Almonte (al que pertenece Matalascañas) asegura que harían falta 800.000 millones de euros para retranquear el paseo marítimo 100 metros, eliminando 300 construcciones. Los 800.000 millones de euros es la mitad del PIB anual de España y supondría que el coste por edificación sería de 2.667 millones de euros. Vamos, ni que cada una fuese el Palacio Real de Madrid.
Pero no es la única perla de anumerismo que nos ha dejado el alcalde, porque en el artículo completo de la edición impresa podemos leer que achaca todos los problemas a la construcción de un espigón en Huelva "que impide que 300 metros cúbicos de arena pasen cada año a esta playa". Esa cantidad de arena es ridícula y se podría llevar en menos de 15 camiones.

Como mantenedor de código abierto, ya estoy viendo un cambio en la forma en que se gestionan los proyectos. Cada vez aparecen más pull requests generadas por LLMs, acumulándose en una cola interminable de PRs por revisar. Esto me hace pensar en el futuro de los proyectos de código abierto y su sostenibilidad.
El código abierto siempre ha sido más que solo código. Es un movimiento o una filosofía basada en la reciprocidad humana, la contribución voluntaria y la atribución. Pero incluso antes de la IA, la carga de mantener software de código abierto no remunerado ya era alta. En la era de la IA, los incentivos a largo plazo que sostenían este ecosistema se están erosionando.
Estamos empezando a ver señales concretas de este cambio.
En una discusión reciente en GitHub sobre el proyecto Tailwind CSS, su fundador Adam Wathan explicó que el 75% de su equipo de ingeniería había sido despedido, citando explícitamente "el brutal impacto que la IA ha tenido en nuestro negocio".

Este es el canario en la mina de carbón, y me hace creer que la IA remodelará significativamente el panorama del código abierto.
Como mencioné, el código abierto se construyó sobre la reciprocidad humana, las normas de atribución y los incentivos de mantenimiento a largo plazo. El entrenamiento de los LLMs rompió ese contrato social sin infringir técnicamente las licencias en su fase de entrenamiento. Es extracción sin reposición. El ambiente se parece más al de la United Fruit Company que al de la colaboración: el valor se cosecha a escala, pero poco regresa a las comunidades que lo produjeron.
El código abierto siempre se ha tratado de atribución y reconocimiento, no solo de crédito; es una reputación, una señal para la contratación y una justificación para la financiación. Cuando la IA produce clases de utilidad como las de Tailwind o patrones de React sin nombrar la fuente, despoja al código abierto de su motor de desarrollo profesional y financiación. El código sobrevive, pero los mecanismos sociales y económicos que lo rodean se debilitan.
La IA reduce el valor del conocimiento sobre los frameworks, mercantiliza el "código pegamento" y desplaza el valor de las bibliotecas hacia la distribución, el alojamiento y la integración. Las empresas de código abierto que dependían de la documentación y los ejemplos van a sufrir. Por el contrario, las empresas de código abierto que monetizan la infraestructura, los servicios alojados o los datos son mucho más resilientes.
Mantener proyectos de código abierto se está volviendo más difícil: PRs densas y largas acompañadas de un comentario de una sola línea. Esto crea una carga masiva de revisión de código para los mantenedores. Nos dirigimos hacia un código generado por IA, problemas clasificados por IA y PRs revisadas por IA, con los mantenedores humanos actuando como árbitros finales.
O, como dice Cory Doctorow en su publicación, nos convertimos en un "sumidero de responsabilidad". El trabajo del ingeniero no será realmente supervisar el trabajo de la IA; será asumir la culpa por los errores de la IA.
Quizás haya un camino más optimista. La IA podría reducir la barrera de entrada, permitiendo que cualquiera con una idea la haga realidad. Eventualmente, podría automatizar el "trabajo pesado" de las actualizaciones de dependencias y los parches de CVE. Sin embargo, hasta que no resolvamos el problema del ruido, el panorama sigue siendo sombrío. Como señaló Daniel Stenberg (creador de curl), el proyecto curl está siendo efectivamente "atacado por DDoS" con informes de errores generados por IA, lo que hace que el trabajo de los creadores humanos sea menos sostenible que nunca.

Que creo que va a pasar
Los grandes proyectos de código abierto, especialmente aquellos respaldados por empresas como Kubernetes, Linux, Postgres o Grafana, no desaparecerán. Son demasiado complejos, asentados e institucionales. Se volverán aún más críticos. Sin embargo, los proyectos pequeños, especialmente los no remunerados o aquellos basados en la creación de código repetitivo, la documentación y las convenciones, son los que corren mayor riesgo.
Creo que más proyectos se volverán de código cerrado. Para mantener una ventaja competitiva, las empresas decidirán no compartir su código para entrenar un LLM. Veremos más licencias tipo SSPL, cláusulas de "no entrenamiento" y restricciones similares.
Para nosotros, los mantenedores, la gobernanza se endurecerá. Preveo reglas de "divulgación de código generado por IA", plantillas de PR más estrictas o incluso prohibiciones explícitas de pull requests generadas por LLMs.
La IA no matará el código abierto, pero romperá su modelo de incentivos. El código abierto sobrevivirá, pero con menos mantenedores aficionados, más proyectos respaldados por fundaciones, más control corporativo y más automatización en la gobernanza.
Malos tiempos para los idealistas.
Un hilo didáctico que analiza el proceso y las fuentes utilizadas en Wikipedia para dar veracidad a una organización, que hoy, se sabe que no existe, y que sin embargo, cuenta con una literatura extensa para dar cuerpo de veracidad a la ficción:
x.com/GotPropaganda/status/1204852568096149505
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Hilo || Investigación sobre el 'Cartel de los Soles'.
Voy a empezar a investigar acerca del supuesto 'Cartel de los Soles' y su relación con Diosdado Cabello, Nicolás Maduro y Hugo Chávez.
Publicaré absolutamente todo lo que consiga, hasta el último dato disponible.

Primera parada WIKIPEDIA ||
"Se compone principalmente por altos oficiales militares que están estrechamente vinculados al crimen organizado internacional, participando en actividades criminales como narcotráfico, minería ilegal y contrabando de combustible."
Referencias 1-4

Primera referencia || 1
Articulo de portal InSight Crime, titulado 'Cartel of the Suns'.

El portal InSight Crime es financiado por la Open Society Foundation de George Soros y el Centro de Estudios Latinoamericanos de la American University, trabajando en conjunto con la 'Fundación Ideas para la Paz' de Colombia.
Fundado por Jeremy McDermott y Steven Dudley.

El 'Centro de Estudios Latinoamericanos' de la American University es financiado por el Departamento de Estado, la Ford Foundation (CIA) y de nuevo, la Open Society Foundation de Soros.

La 'Fundación Ideas para la Paz' fue incluida en una demanda introducida por 'Judicial Watch' en Washington DC, por sus nexos económicos con el gobierno de los EEUU (NED) y Open Society Foundation. Recibió más de $200.000 por parte de la National Endowment for Democracy (NED).



Los fundadores de 'Insight Crime' Jeremy McDermott y Steve Dudley.
McDermott, oficial del Ejercito del UK retirado, convertido a corresponsal de guerra. Trabajó con la BBC, The Economist, etc.
Dudley, becado por la American University, el Departamento de Estado y la OSF.



Regresemos al artículo de 'Insight Crime'.
Argumentan que el ejército venezolano se activó más a mediados de los 00s con la compra, venta y almacenamiento de cocaína, comparando con el pasado donde solo extorsionaba.
La versión en ingles tiene diferencias con la v. en español.

Un la versión en inglés agrega,
"Una TEORÍA para explicar esto", dice el portal, "puede ser que los narcotraficantes Colombianos cambiaron su forma de pago de dinero a droga, obligando a los militares venezolanos a buscar sus propios mercados de narcóticos".
Ni una sola prueba

Al portal argumenta que, "el crimen organizado aumentó en Venezuela gracias a la firma del multimillonario Plan Colombia el cual obligó a las FARC y al ELN a movilizarse a estados fronterizos en Venezuela"
Aún después de dicha firma, la producción de cocaína en Colombia aumentó.




Sin la presentación de ningún tipo de pruebas y la utilización de frases como "SE DIO LA SENSACIÓN de que el gobierno" y "SE CREE que fue en ese momento cuando efectivos del ejército se corrompieron por el narcotráfico", elaboran una narrativa, literalmente, de la nada.


La promoción del famoso 'Cartel de los Soles' se magnifica después del asesinato del periodista/concejal Mauro Marcano (04), el cual realizó unas denuncias en contra miembros de la GN. Denuncia que SUGERÍA una corrupción sistemática. en la GN.

Las denuncias hechas por Mauro Marcano fueron: 1- Vinculación con el narcotráfico por parte de William Fajardo, León Cachito, hermanos Brooker, y Ceferino García. Todos detenidos, siendo Ceferino García el último en ser capturado, acusado por el homicidio intencional de Marcano.



2- Solicitó públicamente explicación al general de la GN, Alexis Maneiro Gómez, sobre su vinculación con los hermanos narcotraficantes Gonzalez Polanco por extensión de carnets, los cuales supuestamente fueron firmados por Maneiro y el director de la DISIP, Rodriguez Torres. En rueda de prensa, Rodriguez Chacín informó la captura del narcotraficante Hermágoras Polanco, hermano de Eudo Polanco, quien falleció en operación de la Disip-CICPS. Acusado por porte ilícito de armas, uso de documentos falsos y conformación de grupos armados. Hermágoras González Polanco y hermano Eudo Polando eran jefes del 'Cartel de la Guajira'. Contaban con senadores Colombianos como socios estratégicos, como Samuel Santander López. Fue condenado a 15 años y 6 meses de prisión.






3- Por último, denunció a Juan Fabricio Tirry por supuesta participación en la confiscación de 1000kg de cocaína, de los cuales 501kg fueron vendidos a Ceferino García. También denunció por corrupción a los ex gobernadores José Gregorio Briceño y Guillermo Call. (ver fotos)




Continuamos con art. de 'Insight Crime'. "En 2004 se llevaron a cabo una serie de INCAUTACIONES RÉCORD de drogas en el país", como muestra de su intención de acusar al Estado de narcotraficante y no como evidencia de la política de Estado ANTI NARCOTRÁFICO.

"Este tipo de incidentes resaltó el papel de los militares en el narcotráfico" Pregunto, ¿quién incauta y detiene a traficantes sino los mismos cuerpos de seguridad del Estado? El mismo gobierno que intentan acusar de narcotraficantes. El arte de manipular la información

Continúan con supuestos argumentos para respaldar la narrativa del narco-Estado venezolano. " Chávez acusó a la DEA de espionaje. Esto puso fin a los proyectos antinarcóticos financiados por EEUU ", como si la presencia de dicha agencia significa la erradicación del narcotráfico.


Citan casos donde funcionarios de la GNB se prestaron para ejecutar actividades ilegales, utilizando frases como "ALIMENTARON LA IMPRESIÓN que había complicidad del gobierno". Extrañamente es el mismo gobierno quien informa al público sobre la incautación del cargamento.

... (limite diario de subidas alcanzado) seguire transcribiendo mañana.
Transcrito hasta aqui:
Contestando a un usuario que se interesaba en la publicidad en Menéame le he compartido un informe de ingresos y me parece tan alucinante que os lo traslado para que veáis de que naturaleza son los problemas publicitarios en Menéame.
Este es el gráfico de ingresos de la última semana (no hagáis caso al 23 de enero porque no está procesado completamente).

Antes os aclaro la naturaleza de los artículos. Existen dos tipos:
Esa tabla es sobre publicidad programática. Bien, lo que esa tabla muestra es que por cada 1.000 páginas que se ve con anuncios (sin bloqueadores) se nos paga entre 0,30€ y 0,40€. Es decir que por cada 1.000 anuncios se pagan unos 0,05€. En jot Down se pagan a 0,30€.
¿Por qué se paga 6 veces menos en Menéame? Pues por dos razones: aquí nadie acepta las cookies y los contenidos que tenemos frenan a muchos anunciantes. De hecho, hasta el sector del juego (apuestas y casinos) que busca desesperadamente clientes nos tienen vetado programaticamente. No es porque no les interesemos si no por los filtros que ponen tantos los anunciantes como las plataformas que hacen análisis genéricos. Hay un tema algorítmico (como no) que nos perjudica injustamente.
Por esa razón, podemos poner la publicidad negociada tan barata.
La Casa Blanca, residencia oficial del Presidente de los EEUU, el que es, probablemente, la persona más poderosa del planeta, "tuiteando" como si fuese un chaval de 15 años.
x.com/WhiteHouse/status/2007557671705293009

No comment.
Las analogías simples es cierto que pasan por alto los detalles y las sutilezas, pero uno no puede dejar de mirar al pasado y comparar las barbas que vimos pelar del vecino con las nuestras de ahora.
Esparta y Atenas, junto con otras ciudades estado partidarias de cada una, se estuvieron dando leña y poniéndose zancadillas durante un par de siglos. A pesar de haber peleado contra los persas en las Guerras Médicas (y las famosas batallas de Maratón, las Termópilas, Salamina, etc.), nunca llegaron a formar un conjunto estable y unido de griegos con una cultura e intereses comunes. Al más puro estilo cainita, los espartanos, con tal de pisotear a sus vecinos atenienses, llegaron a aliarse con los persas que eran enemigos de toda la vida. Ganaron las guerras del Peloponeso a costa de dejar en la ruina a Atenas, pero también a su propia ciudad, Esparta, y a sus aliados. Esto fue en el 404 a.C. Treinta años después, Tebas al mando de Epaminondas, derrotó a Esparta, y ya no quedó fuerza real que pudiese contener a invasores externos. Otros treinta años después Filipo II y Alejandro Magno vinieron de Macedonia a poner firme al cachondeo griego. Y a la muerte de Alejandro, llegaron sucesivas fragmentaciones, derrotas, divisiones e invasiones que culminaron con el Imperio Romano pasándoles por encima sin que nadie allí meneara una pestaña porque no tenían con qué defenderse de una potencia militar tan apabullante.
Quienes habían fundado buena parte de los principios de la civilización en el Mediterráneo, habían enseñado a todo cristo cómo construir magníficos templos y palacios, cómo hacer esculturas dignas de dioses, habían creado poemas, tragedias y comedias excelsas, acabaron siendo el parque de atracciones de los romanos, que admiraban la cultura (y la asimilaban) pero que despreciaban su falta de fuerza. Era muy normal que las buenas familias romanas tuviesen un maestro griego para sus hijos, esclavo o simplemente siervo. Para eso quedaron.
En la Europa moderna, y vuelvo a las analogías simples, aquí estamos peleándonos como atenienses y espartanos, algunos incluso aplaudiendo a los nuevos "persas" que se están empezando a merendar parte del planeta, mientras nos debilitamos sin querer ver la horda que se nos viene encima.
¿Seguiremos los europeos formando liguillas internas para fostiarnos entre nosotros, o por una vez, alguien reaccionará y pararemos los pies a quien quiere convertirnos en un monigote, pisotear nuestros derechos, y reírse de nuestra Historia?

Todos sabemos lo mentiroso que es Trump y el descaro y la desvergüenza con los que publica bulos para que su público y los incautos mal informados (que son millones) jaleen sus inventos.
No obstante, aquí presento cuatro afirmaciones falsas o desinformadoras sobre el sector eólico y su impacto que el presidente de EE. UU. ha decidido difundir, indicando por qué son bulos y tergiversaciones infundadas.
PUBLICACIÓN 1: truthsocial.com/@realDonaldTrump/115810938895873142

Este post de Donald Trump en Truth Social es bulo por varios motivos claros.
www.timesofisrael.com/environment-minister-seeking-moratorium-on-new-w
pubs.usgs.gov/publication/ofr20231016/full
PUBLICACIÓN 2: truthsocial.com/@realDonaldTrump/115810936844871833

www.factcheck.org/2018/09/trump-again-overblows-risks-of-wind-power/
www.cetjournal.it/cet/25/116/120.pdf
www.phmsa.dot.gov/data-and-statistics/pipeline/pipeline-incident-20-ye
PUBLICACIÓN 3: truthsocial.com/@realDonaldTrump/115810934711959436

www.mdpi.com/1660-4601/18/17/9133
www.nature.com/articles/s41599-025-04645-x
PUBLICACIÓN 4: truthsocial.com/@realDonaldTrump/115810932655688574

En resumen, sí es cierto que hay que poner énfasis en reducir el impacto del sector eólico en el ecosistema y en la sociedad, pero incluso cuando se ataca de forma insistente al sector mediante la maquinaria propagandística de un gobierno tan poderoso como el de EE. UU., sigue siendo aún más cierto y evidente que la alternativa al sector eólico (y a las energías renovables en general) es mucho más perjudicial en todos esos aspectos, incluido el económico, en el caso de las opciones basadas en combustibles fósiles, tan idolatradas por esa misma maquinaria propagandística.
Es decir, el relato de Trump se basa en el engaño, el cinismo y, como bien sabemos, en el beneficio personal.
Relacionada: www.meneame.net/m/actualidad/trump-publica-foto-halcon-muerto-israel-d
Espero que este sea último texto que le dedique a este asunto pero dado que mucha gente me está preguntando al respecto quiero clarificar ciertos temas internos.

Cuenta la leyenda que existía una bola de fuego en el cielo...
La pregunta es muy pertinente, y la respuesta corta es: tiene sentido para ciertos intereses y objetivos concretos, pero cada vez menos para el interés general del país. Voy por partes, separando qué lógica tiene, para quién, y por qué empieza a ser un problema estructural.
Desde el punto de vista del Estado central y de la ingeniería clásica de redes, el modelo radial tiene una lógica clara:
Aquí está la clave incómoda.
La alta velocidad es:
Cercanías y regionales no dan esos márgenes.
El 80–90% de los desplazamientos diarios no son de larga distancia. Son:
El AVE no sirve para eso.
Invertir miles de millones en AVE mientras Cercanías colapsa es como poner un ascensor de cristal en un edificio con las escaleras rotas.
En teoría: “conecta territorios”. En la práctica: aspira población hacia Madrid.
Facilita:
Resultado:
➡️ Más viajes
➡️ Más dependencia
➡️ Más saturación
➡️ Más fragilidad del sistema
La alta velocidad:
Es un sistema excelente para pocos trenes rápidos, no para una autopista ferroviaria masiva.
España ha confundido durante 30 años:
Cuando en realidad:
El AVE:
Solo tendría sentido si se dieran todas estas condiciones (que no se dan):
Sin eso, aumentar la alta velocidad centralizada en Madrid es acelerar un modelo que ya está tensado, caro y frágil.
Tiene sentido:
Tiene cada vez menos sentido:
Si no vives debajo de una piedra, te habrás enterado de la injerencia americana que ha culminado con los huesos de Maduro camino de EE. UU, y esto es una tremenda ironía.
El bolivarianismo toma su nombre de Simón Bolívar, aka «El Libertador». Si alguna vez paseas por Venezuela o Colombia, te das cuenta pronto de que no hay pueblo ni distrito sin una plaza o una estatua en su nombre.
La gracia del asunto es que Bolívar fue un agente inglés, usado por el Imperio británico para destruir el Imperio español de ultramar y Bolivar, a su vez, uso a Inglaterra para contentar sus deseos de gloria y riquezas. Más de 6000 combatientes británicos lucharon a su lado: las conocidas Legiones Británicas, Inglaterra financió la independencia, una injerencia más.
Karl Marx escribió un artículo biográfico sobre "El libertador" llamado Bolivar y Ponte en el que lo ponía a caldo; lo acusaba, entre otras cosas, de querer instaurar una dictadura: «Se proclamó Dictador y Libertador de las Provincias Occidentales de Venezuela». En una carta a su compadre Hegel lo calificó como el «canalla más cobarde, brutal y miserable».
Pues bien, unos siglos después, los descendientes de Bolívar son pagados con la misma moneda por los descendientes del imperio británico, culminando, por tanto, una fina ironía. Para que luego digan que la historia no se repite.
Estos días la comunidad matemática está revolucionada. El exdirector de ingeniería de Google DeepMind, David Budden, sorprendió a propios y extraños proclamando que había resuelto uno de los problemas del milenio: el de Navier–Stokes, utilizando una inteligencia artificial generativa (un LLM). Lo que parecía una hazaña histórica ha derivado, para muchos, en un caso de psicosis por IA.
Los problemas del milenio son siete problemas matemáticos cuya resolución está premiada con un millón de dólares. A día de hoy, solo uno ha sido resuelto: la conjetura de Poincaré. Su autor, Grigori Perelman, rechazó tanto el premio como el reconocimiento institucional y se retiró de la vida académica.
El problema de Navier–Stokes trata de entender el comportamiento de los fluidos. Las ecuaciones que lo describen se usan habitualmente en simulaciones físicas, por ejemplo en cine o videojuegos. Pero el problema matemático es mucho más profundo: dado un estado inicial del fluido, ¿puede demostrarse que la solución existe para todo tiempo y que no aparecen singularidades (valores infinitos o comportamientos físicamente imposibles)?
David Budden, ahora CEO de una startup llamada PingYou, afirma haber resuelto este problema usando un LLM, y ha llegado incluso a apostar 10.000 dólares a que su demostración es correcta.
x.com/mhutter42/status/2001857421569032444

La prueba presentada por Budden consistía en una formalización del problema y su supuesta solución en Lean, un asistente de pruebas matemáticas que permite verificar demostraciones formales. lean-lang.org
Sin embargo, para demostrar algo en Lean es necesario definir el problema con precisión absoluta. Y aquí surge el punto crítico: no existe todavía una formalización completa y aceptada del problema de Navier–Stokes del milenio. La comunidad matemática detectó rápidamente que la definición usada por Budden no correspondía al problema original, sino a una versión simplificada que ya había sido estudiada y resuelta décadas atrás.
En otras palabras: no se resolvió el problema de Navier–Stokes, sino un problema distinto que se le parecía superficialmente.
Aquí aparece el punto clave: un LLM no razona sobre la intención matemática del problema, sino que opera por reconocimiento estadístico de patrones lingüísticos. Cuando se enfrenta a un problema abierto, tiende a colapsar hacia el problema conocido más cercano, rellenando los huecos con hipótesis.
Algo similar ocurre en programación: un LLM puede generar código que compila y pasa tests, pero si también genera los tests, está dejando fuera precisamente aquello que no sabe comprobar. El famoso unknown unknown.
A pesar de las críticas de la comunidad matemática, Budden ha seguido defendiendo su postura. De hecho, ayer anunció en un estilo pasivo-agresivo que publicará la prueba en cinco entregas “al estilo MCU” (universo marvel).

Aquí el problema es confundir la validación formal de un sistema con la resolución de una pregunta matemática abierta.
En internet se ha especulado con que este caso podría encajar en lo que coloquialmente se denomina psicosis por IA. El término describe situaciones en las que la interacción con sistemas de IA contribuye a:
¿Estamos ante un caso de psicosis por IA?
¿Un sesgo de validación llevado al extremo?
¿O realmente alguien ha resuelto uno de los problemas del milenio?
Por ahora, la comunidad matemática sigue esperando pruebas reales. El desenlace, de momento, sigue abierto.
Pues bien, digo esto como un alemán que vive en Galicia - un europeo que está absolutamente harto de ver cómo el mundo contiene el aliento cada vez que este idiota balbuceante, llorón, delirante y estruendoso abre su boca grotesca.Saben, gente, por lo que puedo juzgar desde fuera, la cosa se ve así: Estados Unidos ha elegido a un hombre que habla y actúa como un megalómano, y se supone que el resto del planeta simplemente debe confiar en que no perderá completamente el contacto con la realidad y nos arrastrará a todos a una catástrofe.Quieren robar Groenlandia.Quieren que Cuba “haga un trato antes de que sea demasiado tarde”.Hablan de bombardear México o de invadirlo.Secuestran a un presidente y se embolsan el petróleo del pueblo en Venezuela.Bromean con la anexión de Canadá como si fuera el estacionamiento de un centro comercial que puedes reclamar simplemente porque te apetece.Predican que en Gaza no hay genocidio y ayudan a quienes lo ejecutan con los bombardeos.Hablan de que en Irán debe parar la matanza y, al mismo tiempo, el ICE mata a inocentes en Minneapolis y el vicepresidente quiere, como Hitler en su día con las SS y la Gestapo, simplemente enviar al ICE a cada puerta.El presidente exige ejecuciones públicas de quienes están en su contra. Eso es puro estalinismo y fascismo.¿Tienen alguna idea de lo loco que suena esto para el resto de nosotros?Esto no es “charla de tipo duro”. No es una estrategia. Es un anciano profundamente inestable que amenaza a naciones soberanas como si estuviera volcando un tablero de Monopoly porque está perdiendo. Esto no es un comportamiento normal. Esto no es liderazgo. Esto no es fuerza. Es una crisis internacional andante y parlante.Y estadounidenses, aquí es donde la cosa recae sobre ustedes. No solo MAGA, no solo la gente que lo eligió – todos ustedes. Porque cuando el presidente de los Estados Unidos empieza a hablar sobre el secuestro de jefes de gobierno, la anexión de países y el lanzamiento de ultimátums como un jefe de la mafia, el resto del mundo no tiene voz. Nosotros solo recibimos las consecuencias.No pueden simplemente encogerse de hombros y decir: “Bueno, yo no lo elegí”. Eso puede pasar en una cena, pero no cuenta cuando las potencias nucleares observan este circo y recalculan sus propias líneas rojas. Este es su sistema. Su presidencia. Su responsabilidad.Visto desde fuera, parece que Estados Unidos encendió la mecha y se fue caminando tranquilamente, mientras todos los demás están parados alrededor de la bomba preguntándose quién cortará el cable.Y seamos brutalmente honestos. Este hombre tiene casi 80 años. Es frágil. Se está deteriorando visiblemente. No es un visionario a largo plazo que juega al ajedrez. Está al final de su vida y actúa como si después de él nada importara y el diluvio fuera a venir de nuevo. Es el tipo de “líder” más peligroso que existe. Es un hombre que no tiene nada que perder y posee un ego que quiere ser alimentado constantemente. Uno al que siguen idiotas narcisistas y bipolares – como algunos en su administración – y que además encubren sus conexiones con la red criminal de pederastia. Un condenado por diversos delitos que ya hace 5 años, el 6 de enero de 21, planeó un golpe de estado y salió impune.¿Por qué debería el resto del mundo pagar por eso?¿Por qué deberían familias en Europa, Asia, Australia, Sudamérica, en todas partes, tener que tener miedo a la guerra, al colapso comercial, a choques energéticos o a la inestabilidad global porque Estados Unidos no pudo poner su propia casa en orden?¡Aquí ya no se trata de izquierda o derecha! Se trata del sentido común básico. Se trata de detener a un psicópata antes de que haga algo irrevocable. Porque una vez que comienza una guerra, cuando un país es ocupado, cuando las alianzas se rompen irreparablemente, no hay botón de reinicio.Así que sí, esto es responsabilidad de los estadounidenses. Ustedes metieron al mundo en este lío, y deberían, joder, arremangarse y sacarnos de nuevo de él. Inicien un proceso de destitución. Destitúyanlo. Domínenlo. Hagan lo que sea que su sistema permita, pero háganlo rápido.Porque el resto de nosotros solo quiere vivir su vida, criar a sus hijos, pagar sus facturas y no despertarse una mañana y descubrir que la Tercera Guerra Mundial ha comenzado porque un anciano trastornado quería sentirse poderoso por última vez.Esto ya no tiene gracia.No es teatral.Es inaceptable.Pongan bajo control a este loco impredecible antes de que lo arruine para todos.Fisterra, 12/01/2026Cordialmente Steffen A. Pfeiffer Peregrino, Periodista y Empresario.
Esta norma ha generado sorpresa en algunos usuarios y conviene explicarla con calma para evitar malentendidos. No está pensada para el uso normal de Menéame ni para quienes participan de buena fe, comentan, votan o simplemente leen. Quien utiliza la plataforma de manera habitual puede estar tranquilo, porque esta medida no va dirigida a él ni le afecta en su experiencia cotidiana.
La norma apunta a un perfil muy concreto y minoritario: usuarios que convierten su relación con la plataforma en un conflicto permanente, que usan comentarios, notas o artículos para hostigar a la administración, a otros usuarios o al propio proyecto, y que alimentan de forma constante un clima de desgaste, sospecha y confrontación, lo que podríamos llamar el «metamenéame» entendido como ruido tóxico y no como crítica legítima. En esos casos, si alguien quiere dedicar tiempo y energía a ese tipo de dinámica, lo razonable es que lo haga desde una posición de compromiso real con el proyecto, es decir, como suscriptor.
La lógica es sencilla. La crítica es legítima y necesaria, pero la intimidación, el acoso o la presión constante no forman parte del contrato implícito de una comunidad abierta. Quien no encaja en ese patrón no tiene nada de qué preocuparse. Quien sí lo hace, sabe perfectamente que esta norma va dirigida a él y ya ha sido advertido. Son muy pocos casos, pero suficientemente persistentes como para que haya sido necesario poner un límite claro.
Esta medida no busca recaudar, castigar ni silenciar opiniones incómodas, sino proteger el funcionamiento diario de la plataforma y a las personas que la sostienen. Si alguien quiere mantener una relación conflictiva y absorbente con Menéame, deberá hacerlo desde una suscripción que implique asumir también responsabilidades. Y si no, siempre tiene la opción de marcharse. No hay más misterio ni doble lectura.
Una de las cosas que más me llama la atención por estos lares, sobre todo cuando se habla de inteligencia artificial y asimilables, es el argumento de que los buenos profesionales prevalecerán, y que si eres realmente bueno en lo tuyo no tienes nada que temer. Lo veo correcto. Es muy posible que los que digan eso tengan razón. ¿Pero qué pasa con el resto? ¿Qué significa en la práctica ser realmente bueno en lo tuyo? ¿De verdad estamos imaginando el mundo para que el 5% de individuos destacados lo disfruten mientras el resto se quedan atrás? Parece que se trata de eso, desa peculiar variedad d ela Ley del Embudo: defender la competitividad donde podemos competir, y defender la cooperación donde sospechamos que no pdoemos competir.
Cuando se leen estas cosas, se nota bien a las claras que estamos en un foro de gente de cierta edad, con sueldos altos, y muchos años de experiencia. Gente a la que, en el fondo, se la suda el futuro de los más jóvenes, porque muchos ni siquiera tienen hijos y están esperando una jubilación más o menos cómoda que ya ven al alcance de su mano.
Sin embargo, es gracioso, porque cuando se habla de dejar atrás a los pobres o los enfermos, enseguida se revuelven en sus asientos y se niegan a apoyar tal cosa, como si les hubiease entrado un repentino ataque de ética racional. ¿Qué sucede entonces?
Creo que se trata de una especie de escisión entre la ideología personal y la ideología profesional. Como profesionales, desprecian a los profesionales mediocres, y su orgullo los empuja a desdeñar a esa gente, su futuro, y sus opciones de vivir dignamente. La frase “que den conciertos” ya nos enseñó hace mucho tiempo de qué clase de gente hablamos y hasta dónde alcanza su preocupación social. Que se generen pobres, o que se empobrezca a la gente, no les preocupa. Esa gente sólo merece su atención, y su compasión, una vez que se ha hecho pobre y vive en la mierda, pero nunca antes.
El profesional mediocre, el que no da par más, el que no es como ellos, el que está fuera de ese cinco o diez por ciento de los mejores, tiene que reciclarse, aprender, esforzarse y espabilar. O a lo mejor esperar a quedar excluido, porque una vez que está excluido ya merece nuestra atención y nuestra ayuda.
Es terrible el punto hasta el que ha caldo la vieja mentalidad religiosa de comedor de convento limosneo. Es terrible leer esa clase de cosas en el foro más progresista que se supone que queda en la internet hispana. ¿Qué dirán los liberales?
Yo alucino.
Este año, uno de los principales temas de conversación en las cenas de Navidad, la de mis familiares fachas-conservadores, la de mis amigos progresistas-socialistas y la de los de clase de la uni, ha sido por supuesto La Vivienda. También en el Menéame es un tema recurrente y esta mañana estaba desayunando con el enésimo meneo sobre "paradojas españolas", que en realidad NO, no es ninguna "paradoja" ni "exclusivo de España" aunque no os queréis enterar nadie, y me he puesto a escribir un comentario que, como me pasa siempre, se ha salido de madre. Así que le meto este párrafo extra, lo convierto en un Artículo y me quedo como Dios, que para eso están los artículos. Vamos allá.
La de pajas mentales que os hacéis todos, progres y fachas, dando vueltas en círculo y diciendo siempre las mismas naderías: que si los okupas, que si los alquileres, que si el IBI, que si nosequé.
En Valencia no hay viviendas. Hay solares. Y todo el mundo quiere vivir en Valencia porque es una ciudad de moda. Lo mismo en pueblos de alrededor y área metropolitana.
La vivienda en España está completamente liberalizada exactamente igual que en el resto de Europa. Nada ni nadie te impide comprar un solar y hacerte una vivienda. Sólo tienes que pagarlo. Nada ni nadie impide a ningún promotor construir viviendas y venderlas. Nada. No existe ninguna ley que lo prohîba. El promotor inmobiliario, el constructor, sólo tienen que ir, comprar el solar, cumplir con los requisitos urbanísticos mínimos para que esto no se convierta en una favela brasileira ni se te caiga la casa en la cabeza como cuando las construía Jesús Gil, consturir su bloque de pisos y venderlos. Tú, también puedes hacerlo. Un amigo mío empresario bastante acaudalado, lo ha hecho: se ha comprado un solar, en su pueblo del extrarradio de Valencia, y se está haciendo su casoplón nuevo.
La Administración no lo va a hacer, porque vivimos en el Capitalismo y de la vivienda se encarga El Sector Privado. El Estado, ni tampoco la Comunidad, van a ponerse a construir las viviendas necesarias porque jamás lo han hecho y no van a empezar ahora a menos que votéis en masa, mayoría absoluta, a partidos socialistas/comunistas y cuando lo hagáis los ricos se van a largar todos y Europa va a empezar con multas por hacer rojeliadas, dejando a este país como Venezuela. Literalmente.
Y volviendo al tercer párrafo: he estado paseando estas Navidades por el Centro de Valencia. Solares, los que te dé la gana. Vallados, en propiedad del Sector Privado, en plena ciudad vieja, desde Rita por lo menos. ¿En construcción? De ellos, tres. Tres Hoteles, para que vengan los turistas.

Ahí tienes todo el interés del Sector Privado en darte una vivienda.
Como anotación final: Joan Ribó, de Compromís, no movió ni un miserable dedo para arreglar ese problema. Ocho añazos en la Alcaldía de Valencia y todo lo que queda por recordar son los putos carriles-bici, la Plaza del Ayuntamiento reformada y la Plaza de La Virgen reformada.Algo que al 99% de los valencianos, es decir a todos los que no son los millonarios que viven en el mismísimo centro, se la sopla. Luego que por qué no ganamos elecciones y que por qué la gente vota al PP. Pos molt sensillo: perque l'alcalde és un fill de puta (los valencianos de verdad entenderán ésto).
Corolario: si el Estado NO lo hace con los impuestos que te recoge, no esperes que venga un Ángel Privado a dártelo. Una verdad universal, inamovible, atemporal, real como una montaña y como que por la mañana sale el sol.
Respuesta corta: NO. —Finlandia, Suecia y Noruega tienen, en general, menor incidencia de catarros y gripes comunes que España, especialmente en población activa, y no porque “haya menos virus”, sino por cómo viven, trabajan y se mueven.
La clave no es el clima (que de hecho es peor), sino la estructura social y territorial.
Es intuitivo pensar:
“Hace más frío → más resfriados”
Pero epidemiológicamente es falso o incompleto.
Los virus respiratorios se transmiten sobre todo por:
En eso, España sale peor parada que el norte de Europa.
Aunque haya transporte público, no va tan saturado, hay más espacio personal y mejor ventilación
En Finlandia, Suecia y Noruega: el teletrabajo no es una concesión, es parte estructural del mercado laboral especialmente en trabajos cualificados, y como resultado, tenemos menos desplazamientos diarios, menos cadenas de contagio, menos “ir enfermo a la oficina”.
En España: presencialismo cultural, miedo al control, leyes mal diseñadas, lo que implica gente enferma viajando igual.
No existe un “Madrid de 6–7 millones drenando medio país”. Tienen varios polos medianos, empleo distribuido y administraciones descentralizadas de verdad. Eso reduce migraciones diarias masivas, megaflujos pendulares y contagios en cascada.
Y es que, a diferencia de España, la capital dominante ≠ trabajos concentrados físicamente. Helsinki, Estocolmo y Oslo concentran instituciones, empresas grandes, PIB y poder político. Pero no concentran a los trabajadores de la misma manera que Madrid o Barcelona.
La diferencia está en cómo se organiza el trabajo, no solo en dónde están las sedes.
📌 La centralidad es jurídica y económica, no residencial.
En España, la centralidad es física, si el trabajo está en Madrid, tú tienes que estar en Madrid.
No es “deslocalización”, es diseño deliberado.
En los países nórdicos, el empleo está centralizado en empresas, no en personas. En España, el empleo está centralizado en personas. Eso cambia todo: vivienda, transporte, salud, natalidad, contagios, despoblación.
Eso multiplica contagios, aunque el sistema sanitario sea bueno.
La arquitectura también contagia (o protege).
No. Se resfrían igual que cualquier humano. Pero menos veces al año, con menor propagación en cadena, con menos picos masivos.
En España es muy típico “todo el departamento cae en 2 semanas”, Eso en el norte es mucho menos frecuente.
¿Es por que también son más fríos en el trato?
En parte sí, pero conviene decirlo bien para que no suene a tópico ni caricatura. No es que “sean fríos”, es que mantienen más distancia física y menos contacto innecesario, y eso reduce objetivamente los contagios.
Vamos por partes.
En los países nórdicos es normal no tocar a desconocidos, no darse dos besos, no hablar a 30 cm de la cara y respetar el espacio personal.
Eso no es frialdad emocional, es norma cultural. Desde el punto de vista epidemiológico: menos proximidad física = menos transmisión.
En España son tipicos los besos, abrazos, palmadas, hablar alto y cerca, bares ruidosos lo que implica acercarse más, contacto frecuente incluso con conocidos “lejanos”. Resultado: más microexposiciones diarias y más cadenas de contagio.
En los países nórdicos, es mas frecuente el saludo verbal, distancia personal amplia, menos contacto físico casual y menos presión social por “ser cercano”. Resultado: menos oportunidades de transmisión.
No es el factor principal, pero suma, La distancia interpersonal ayuda, pero no es lo que más pesa.
Los factores dominantes siguen siendo:
La cultura del contacto es un factor amplificador, no el origen.
Imagina dos personas resfriadas:
El virus no “elige países”, elige oportunidades.
La lección no es: “Seamos más fríos”
La lección es: "Menos densidad forzada, menos contacto obligatorio, menos movilidad absurda."
Si en España: se descentralizara el trabajo, se permitiera teletrabajo real, se redujera la necesidad de transporte masivo, el contagio bajaría incluso manteniendo nuestra cultura social.
Hola Gemini. ¿Podría Estados Unidos atacar a Venezuela, bombardeando posiciones estratégicas militares en Caracas, enviar aviones y helicópteros y secuestrar a Nicolás Maduro para llevárselo a Estados Unidos y encerrarlo, aniquilando a la guardia presidencial y matando a 80 personas en los bombardeos, todo ello alegando terrorismo y narcotráfico? ¿Qué consecuencias habría a nivel mundial? No busques nada en internet, sólo dame tu opinión.
Entiendo que planteas un escenario hipotético sumamente complejo y cargado de implicaciones legales, políticas y humanitarias. Aunque me pides una opinión sin recurrir a búsquedas externas, puedo analizar este supuesto basándome en los principios de las relaciones internacionales, el derecho internacional y la historia geopolítica reciente.
Un evento de tal magnitud —una intervención militar directa en una capital para capturar a un jefe de Estado— no tendría precedentes modernos en Sudamérica y generaría una onda de choque global.
Estas serían las consecuencias más probables a nivel mundial:
1. Reacción del Derecho Internacional y la ONU
La soberanía nacional es el pilar del orden internacional actual. Un ataque de este tipo sería visto por la gran mayoría de las naciones (independientemente de su postura hacia el gobierno de Maduro) como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas.
Condena masiva: Se convocaría de inmediato al Consejo de Seguridad. Aunque EE. UU. tiene poder de veto, la Asamblea General probablemente emitiría una resolución de condena mayoritaria.
Precedente peligroso: Muchos países temerían que, si se permite tal acción bajo los argumentos de "terrorismo y narcotráfico", cualquier nación podría usar excusas similares para invadir a sus vecinos.
2. Geopolítica: El choque de potencias
Venezuela tiene aliados estratégicos de peso. Una acción militar estadounidense provocaría una respuesta inmediata de:
Rusia y China: Ambos países tienen intereses económicos y militares en Venezuela. Aunque es poco probable que inicien una guerra directa con EE. UU., responderían con sanciones económicas severas, ruptura de tratados de cooperación y un aumento de la presencia militar en otros puntos calientes (como Europa del Este o el Mar de China Meridional).
Fractura en América Latina: Incluso los gobiernos regionales críticos con Maduro se verían obligados a condenar el uso de la fuerza. El fantasma del "imperialismo" y las intervenciones del siglo XX en la región reavivaría un fuerte sentimiento antiestadounidense en todo el continente.
3. Impacto Humanitario y Social
El escenario que describes incluye la muerte de 80 personas y el aniquilamiento de la guardia presidencial.
Guerra de guerrillas: La captura de un líder no suele significar el fin del conflicto. Podría estallar una guerra civil o una insurgencia prolongada, lo que generaría un flujo migratorio masivo (aún mayor que el actual) hacia los países vecinos, desestabilizando la región.
Crisis humanitaria: El bombardeo de una infraestructura urbana en una ciudad densamente poblada como Caracas resultaría en víctimas civiles colaterales, dañando la legitimidad moral de la operación ante la opinión pública mundial.
4. Mercados Globales y Economía
Petróleo: El precio del crudo se dispararía ante la incertidumbre en un país con las mayores reservas probadas del mundo. Esto afectaría la inflación global y los mercados energéticos de inmediato.
Resumen de la situación
Si bien Estados Unidos ha realizado operaciones de "cambio de régimen" o captura de figuras en el pasado (como el caso de Manuel Noriega en Panamá en 1989), el contexto global del 2026 es muy distinto. Hoy existe un mundo multipolar donde una acción así aislaría diplomáticamente a EE. UU. y podría incendiar la estabilidad regional por décadas.

Publica ABC un artículo sobre el suicido en Asturias donde el redactor parece no tener muy claro el significado del término "tanto por ciento" ya que lo confunde por "tanto por 100.000". El suicidio se suele medir en términos relativos en cuantos ha habido por cada 100.000 habitantes (tasa por 100.000), ya que, afortunadamente, por cada 100 (tanto por ciento) sería un número muy pequeño. Por dos veces en el artículo nombra la tasa de suicidios como tanto por ciento, en un resaltado y en el texto.
No es el único error del artículo, ya que en el se indica que el número total de suicidios en España durante 2024 fue de 3.953, pero cuando lo desglosa por sexo, señala que son 2.834 hombres y 1.012 mujeres, lo que es evidente que no da la suma total indicada. Parecido ocurre con las cifras de Asturias, que señala que es un total de 114, con 87 hombres y 27 mujeres, pero eso no coincide con los datos del INE. También indica una tasa de 14 suicidios por 100.000 habitantes para luego indicar que es 11,4 (incluyendo el error de decir que es tanto por ciento cuando es por 100.000).


Fuente: revivedetoxlosangeles.com/narcissistic-personality-disorder-characteri
No es de hace un mes ni de hace dos semanas. Es de hoy mismo.
Un allegado ha ido hoy, en Léon, a rellenar su solicitud de empleo, y ha sacado su número en una sala vacía, o semivacía, con cinco personas en total, y cuando le ha tocado su turno le han dicho que el número que ha sacado es para solicitar una cita previa, no para que lo atiendan.
No había nadie y le han dicho que vuelva el viernes, o el lunes, y eso tras largo debate, porque lo que querían era mandarlo para el martes o el miércoles siguiente. Cinco días para loq ue podían hacer ya mismo. ¿Qué menos?
E insisto en que no había nadie. Que aquello no era un atasco. Quie simplemente no quisieron atenderlo.
Circulaba por allí también un ecuatoriano al que no querían atender y al que finalmente lograron desviar a extranjería. Porque no, porque ellos no iban a atender a nadie sin cita previa, hubiese gente o no. Porque no estaban allí para atender a nadie. Hablo de Léon. HOY, 21 de enero de 2026.
La mala fama de los funcionarios administrativos viene de estas cosas. No están dispuestos a atenderte, pase lo que pase. Se desviven por no servirte. Se desviven literalmente por ser ellos los que determinan la cantidad de trabajo que van a hacer en todo el día, y eso, por supuesto, sin contar que jamás en la vida te van a encontrar un empleo en el Ecyl, como muy bien pueden refrendar las estadísticas al respecto.. Si acaso se te ocurre que pueden hacer algo por ti, abandona toda esperanza, como si estuvieses a las puertas del Infierno de Dante, porque ponen una cola para darte cita previa, en vez de para ayudarte, y estoy seguro de que el viernes. o el lunes, pondrán otra cola para gestionar cuándo atienden a los que tienen la cita.
La idea es que pierdas el tiempo, por hacerles trabajar, porque no quieren trabajar. ¿Cómo se te ocurre, pequeño ingénuo, pequeña mierdecilla, la idea de obligarlos a hacer algo después de haber sacado una oposición? Ellos ya trabajaron bastante para sacarse la plaza y tú tienes que plegarte a sus caprichos y a sus manías, porque para eso eres la cagarruta que eres, sujeta a la cita previa de los que no están haciendo nada pero pueden permitirse dos o tres vigilantes privados, en prevención de que te enfandes y exijas algo.
Dos vigilantes, oye, para cuatro funcionarios y cinco usuarios a los que no atienden. ¿Cual es la moraleja?
Cállate. Traga. Lárgate de aquí, pringado de los cojones. La palabra "ciudadano" pertenece al vocabulario klingon, o al élfico de Tolkien, pero ni se te ocurra pronunciarla aquí, que no estamos dispuestos a aceptarla. No vamos a trabajar porque tú necesites algo. No estamos para ti. No nos sale de los huevos hacer nada.
León, Castilla y León. Dos meses antes de las elecciones.
A ver si a alguien se le pasa por la cabeza decírselo a alguien que tenga un mínimo de autoridad o un mínimo de vergüenza y le da por tomar cartas en el asunto. Por aquello de que nos gustaría que nuestros servidores nos sirviesen. Así de excéntricos somos.
Por aquello de no reconocer que somos súbditos de un cacique de mierda.
Rarezas de gente que vive lejos de Madrid, joder.

Cada cierto tiempo, la pregunta reaparece en nuestras discusiones. Casi siempre formulada con la esperanza de una respuesta tranquilizadora:
¿Son los demócratas de EEUU menos beligerantes que los republicanos?
La pregunta no es ingenua. Es profundamente política. Porque en ella se esconde la necesidad de creer que, al menos, existe una opción “menos mala”, una manera distinta de ejercer el poder sin recurrir sistemáticamente a la fuerza. Pero como ocurre con tantas otras cuestiones estructurales, la realidad suele ser bastante menos alentadora.
Si uno se queda en la superficie, parece que sí hay diferencias. El lenguaje cambia. El tono cambia. Incluso la escenografía cambia. Pero cuando se observa el recorrido completo, cuando se abandona el discurso y se miran los hechos acumulados, la conclusión es otra distinta.
Durante las últimas décadas, los presidentes republicanos han tendido a hablar de la guerra sin complejos. Seguridad nacional, fuerza, disuasión, excepcionalismo estadounidense. Reagan necesitó un Imperio del Mal. George W. Bush un Eje del Mal. Trump prefirió la amenaza directa, casi teatral, envuelta en el eslogan de América Primero. La guerra, en este marco, se presenta como una demostración de músculo, como una necesidad casi natural del liderazgo global.
Los demócratas, en cambio, han refinado el relato. No renuncian al uso de la fuerza, pero lo visten de legalidad internacional, de alianzas, de responsabilidad moral. Hablan de derechos humanos, de estabilidad regional, de “responsabilidad de proteger”. Clinton bombardeó Kosovo en nombre de la OTAN. Obama justificó Libia como una intervención limitada y ética.
El resultado es un curioso espejismo: parece que unos guerrean y otros gestionan. Pero es solo eso, un espejismo.
Cuando se observan los métodos, la diferencia vuelve a aparecer… y a diluirse.
Los republicanos han preferido históricamente la fuerza convencional, las invasiones a gran escala, la presencia militar visible. Afganistán e Irak son el ejemplo más claro. La guerra entendida como ocupación, como control territorial, como demostración inequívoca de poder.
Los demócratas, más incómodos con ese tipo de imágenes, optaron por otra vía: la guerra de precisión. Drones, operaciones especiales, campañas aéreas sin botas sobre el terreno. Una violencia más limpia, más tecnológica, menos visible para la opinión pública doméstica. Fue un presidente demócrata quien normalizó e institucionalizó el asesinato selectivo por control remoto, ampliando como nadie antes el uso de drones armados.

El saldo humano, sin embargo, no desaparece. Solo se vuelve más difícil de ver.
Y es aquí donde el relato partidista termina de romperse. Porque ambos partidos han iniciado guerras, ambos han heredado conflictos y los han escalado, ambos han intervenido unilateralmente cuando lo han considerado necesario. Unos con grandes invasiones, otros con campañas aéreas silenciosas. Unos con discursos grandilocuentes, otros con informes técnicos y ruedas de prensa sobrias.
El llamado “intervencionismo humanitario”, tan a menudo asociado a los demócratas, no es una alternativa real al belicismo, sino otra forma de justificarlo. Cambia la causa invocada, no la herramienta utilizada. Y cuando conviene, los republicanos también han recurrido a ese mismo argumento.
Un presidente republicano llevó a Estados Unidos a las guerras convencionales más devastadoras del siglo XXI; un presidente demócrata convirtió la guerra encubierta y permanente en una política de Estado.
Ambos fueron profundamente beligerantes. Solo eligieron formatos distintos.
Al final, como casi siempre, la clave no está en el partido, sino en la estructura. El poder ejecutivo estadounidense, el complejo militar-industrial, los intereses geopolíticos permanentes y la inercia de una superpotencia global en declive empujan en la misma dirección, gobierne quien gobierne. El presidente modula el discurso, elige el envoltorio, decide si la guerra se presenta como fuerza, como deber moral o como operación quirúrgica. Pero rara vez cuestiona el fondo.
La beligerancia estadounidense no es una anomalía republicana ni una traición demócrata.
Es bipartidista.
Lo que cambia no es la guerra, sino la forma de contarla. Y mientras discutimos si el lenguaje es más agresivo o más amable, el sistema sigue funcionando haciendo de la fuerza militar una herramienta recurrente, casi automática, de la política exterior.
Quizá la pregunta no debería ser quién es menos beligerante.
Quizá la pregunta correcta sea por qué ninguno deja de serlo.
menéame