[ACCESIBLE EN MODO LECTURA] Con su ataque del sábado a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump ha mandado un triple mensaje al mundo. Por un lado, los autócratas que le disgustan pueden ser derrocados con un zarpazo de EEUU; por otro, las dictaduras poderosas como Rusia o China pueden hacer en sus áreas de influencia lo mismo que él está haciendo en América Latina. Por último, la democracia no es su prioridad en Venezuela ni en muchos otros lugares.
|
etiquetas: trump , venezuela