En 2002, el gobierno de coalición rojiverde, entonces en el poder, privatizó parcialmente el sistema de pensiones. Por un lado, se redujo el monto de las futuras pensiones. Por otro lado, comenzaron a implementarse subsidios estatales para el ahorro privado para la jubilación: se introdujo la pensión Riester, que lleva el nombre del entonces ministro de Trabajo del SPD, Walter Riester. Desde entonces, el Estado ha subvencionado los contratos de pensiones privados con subsidios.