Entrar a un edificio y encontrar el portal limpio es algo que ya damos por hecho. Pero pocas veces reparamos en quienes se encargan de quitar el polvo, dejar los suelos relucientes o los cristales nítidos. Detrás de ese trabajo se encuentran, en la mayoría de casos, mujeres expuestas a condiciones laborales precarias y bajos salarios para “la elevada carga de trabajo” que afrontan, por lo que se sienten “invisibilizadas” y reclaman mejoras. Y es que, a diferencia de las camareras de piso —conocidas como las ‘kellys’—que lograron organizarse.
|
etiquetas: empleo , trabajo , limpieza
Coincido en que deberían de recibir una mejora de las condiciones laborales, como todos los asalariados que vivimos en una depreciación continua del salario. Y cada vez más profesiones reciben un SMI.
PD: me he tenido que contener con un titular que contenga “El techo de cristal ni lo vemos, seguimos en el suelo pegajoso”
El feminismo está basado en la queja constante por cualquier excusa. Han usado tantas excusas que ya no les queda otro remedio que irlas repitiendo dosificadamente.
Pero el manspreading fue la mejor. No han vuelto a ese nivel.
¿Quién de vosotros se ha molestado en preguntarle el nombre al cajero del Burguer King? ¿O al repartidor del Glovo? Como en cualquier trabajo hay gente que se relaciona más y gente que se relaciona menos. Yo personalmente saludo a la limpiadora de mi bloque si coincido, pero… » ver todo el comentario