Bad Bunny confronta el estereotipo que dicta cómo debe comportarse un latino —caliente, extrovertido, “meneable”— y que empuja a diluir la identidad: suavizar el acento, anglicanizar el nombre, esconder ropa, pelo, cuerpo. En el show de BB ese mecanismo se combate, como lo entendió el teatro chicano de los 60, con la exageración: llevar el estereotipo al límite para mostrar su artificio.
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etiquetas: américa latina , música
Todo lo demás me parece digno de leerse.