Una supuesta filtración sacudió las redes: un video que mostraría la celda de Nicolás Maduro. En las imágenes, de baja calidad, se observa una habitación austera, con una cama metálica, una mesa pequeña y un calendario detenido en el tiempo. Voceros oficiales negaron su autenticidad, calificándola de montaje digital, mientras analistas especulan sobre luchas internas de poder. El clip, difundido anónimamente, generó debates sobre transparencia, propaganda y manipulación mediática.