Vale, perdón, he elegido un titular un poco sensacionalista. Pero la realidad es que es así. Von der Leyen está intentando destruir la UE. Al menos, esta UE tal y como la conocemos.
No estoy diciendo que quiera que los países que integran la UE vayan por libre. Lo que está buscando es que los países de la UE formen otra organización diferente.
¿Por qué digo esto? Fácil, básicamente su sugerencia de no seguir el derecho internacional es, de facto, derogar el tratado fundacional de la UE.
Dicho tratado, en su versión actual, tiene el derecho internacional como fuente de derecho:
Artículo 49
Principios de legalidad y de proporcionalidad de los delitos y las penas
1. Nadie podrá ser condenado por una acción o una omisión que, en el momento en que haya sido cometida, no constituya una infracción según el Derecho interno o el Derecho internacional. Del mismo modo, no podrá imponerse una pena más grave que la aplicable en el momento en que la infracción haya sido cometida. Si con posterioridad a esta infracción la ley dispone una pena más leve, deberá aplicarse ésta.
Y es actor principal en la política exterior de la UE, donde estamos unidos en el compromiso de defenderlo, aquí, citando ejemplos concretos como la Carta de las Naciones Unidas:
DISPOSICIONES GENERALES RELATIVAS A LA ACCIÓN EXTERIOR DE LA UNIÓN
Artículo 21
1. La acción de la Unión en la escena internacional se basará en los principios que han inspirado su creación, desarrollo y ampliación y que pretende fomentar en el resto del mundo: la democracia, el Estado de Derecho, la universalidad e indivisibilidad de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, el respeto de la dignidad humana, los principios de igualdad y solidaridad y el respeto de los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho internacional.
2.b b) consolidar y respaldar la democracia, el Estado de Derecho, los derechos humanos y los principios del Derecho internacional;
Podría poner más puntos donde se cita el derecho internacional. Pero lo importante es que hablamos del tratado que une a la Unión Europea. La base que ha permitido la unión de un continente que ha estado en guerra consigo mismo toda la vida (y alguna zona fuera de la UE, aún lo está).
Lo de por qué romper un tratado firmado entre 27 países, con lo difícil que es ponerlos de acuerdo, mejor lo dejo para otro día, pero vamos, huele a kilómetros que quiere una UE que pueda LEGALMENTE supeditarse a la administración Trump. Por los artículos puestos antes, actualmente no puede hacerlo.
El caso, es que esa señora no tiene legitimidad para tal cosa. La iniciativa legislativa corresponde a la Comisión, que es un órgano colegiado, por tanto su presidente no puede pedir la modificación de las leyes europeas sin una reunión de la comisión ya que sus funciones son exclusivamente estas:
6. El Presidente de la Comisión:
a) definirá las orientaciones con arreglo a las cuales la Comisión desempeñará sus funciones;
b) determinará la organización interna de la Comisión velando por la coherencia, eficacia y colegialidad de su actuación;
c) nombrará Vicepresidentes, distintos del Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, de entre los miembros de la Comisión.
Es decir, Úrsula se está extralimitando en sus funciones y una reforma de ese calado no puede partir de ella. Debe de reunir la comisión y prepare un proyecto de revisión del TUE (artículo 48). Luego tiene que ser aprobado por unanimidad de los países, que no parece algo fácil.
Me gustaría comentar el detalle, de que ese TUE que quiere derogar, es lo que le confiere legitimidad, ya que su cargo viene del artículo 17.
¿Qué se puede hacer? Como siempre en democracia, el pueblo no puede hacer nada. Pero los gobiernos sí que pueden desautorizarla, ya que no puede decir eso en ejercicio de sus funciones y pretende derogar precisamente lo que le da legitimidad a su cargo.
Por tanto, en una Unión Europea basada en reglas, los gobiernos deberían desautorizar a la presidenta de la Comisión y pedir su dimisión por extralimitarse en sus funciones e intentar, de facto, acabar con la UE.
Y si no estamos en una Unión Europea basada en reglas, estamos en una UE basada en las armas, pues entonces esa señora no es nadie para decirle a un estado con ejército lo que debe hacer, ya que ni la Comisión Europea, ni ella como su presidenta, tienen un solo soldado.
Descorchemos el champán. La batalla ha sido dura, pero los defensores de los derechos digitales y la privacidad estamos de celebración. Contra todo pronóstico, ChatControl ha sido tumbado en el Parlamento Europeo en la votación de este miércoles. Queda por ver si los países miembros aceptan la derrota o si las ansias de control acaban dominándolos.
La batalla ha estado reñida: 408 votos a favor, 184 en contra y 60 abstenciones. En palabras de Patrick Breyer (Partido Pirata):
Hoy es una victoria sensacional para los innumerables ciudadanos que hicieron llamadas y enviaron correos electrónicos para salvar la privacidad digital de su correspondencia. ¡La privacidad digital está viva! Al igual que con nuestro correo físico, el escaneo sin orden judicial de nuestras comunicaciones digitales debe seguir siendo un tabú. Los gobiernos de la UE deben darse cuenta de una vez por todas de que la verdadera protección infantil requiere aplicaciones seguras («Seguridad por Diseño»), la eliminación de material ilegal en su origen e investigaciones selectivas contra sospechosos con una orden judicial, no una vigilancia masiva desproporcionada y sin sentido.
Disfrutemos hoy de haber ganado la batalla, de las lágrimas de los tecnofascistas. Mañana toca seguir luchando. La guerra contra el control gubernamental nunca acaba

Eurodiputados españoles que votaron A FAVOR
Adrián Vázquez Lázara, Alicia Homs Ginel, César Luena, Clara Aguilera, Cristina Maestre Martín de Almagro, Dolors Montserrat, Estrella Galán, Fernando López Aguilar, Iban García del Blanco, Irene Montero, Javi López, Javier Moreno Sánchez, Juan Fernando López Aguilar, Juan Ignacio Zoido, Lina Gálvez Muñoz, Mónica Silvana González, Nicolás González Casares, Oihane Agirregoitia Martínez, Pilar del Castillo Vera, Rosa Estaràs Ferragut, Sandra Gómez López, Sergio Gutiérrez Prieto, Susana Solís Pérez, Teresa Ribera, Vicent Marzà Ibáñez, Diana Riba i Giner, Jordi Solé, Ernest Urtasun, María Eugenia Rodríguez Palop, Sira Rego, Ana Miranda, Pernando Barrena, Izaskun Bilbao Barandica, Rosa D’Amato, Marcos Ros Sempere, Leire Pajín, Cristina Gallach, Isabel García Muñoz, Juan Carlos Ruiz Boix, Laura Ballarín (40 votos a favor)
Eurodiputados españoles que votaron EN CONTRA
Jorge Buxadé Villalba, Margarita de la Pisa Carrión, Hermann Tertsch, Juan Carlos Girauta
Eurodiputados españoles que NO VOTARON
Mazaly Aguilar, Borja Giménez Larraz, Carmen Crespo Díaz, Esteban González Pons, Gabriel Mato, Javier Zarzalejos, José Manuel García-Margallo, Leopoldo López Gil, Pilar Ayuso, Francisco José Millán Mon, Isabel Benjumea, Antonio López-Istúriz, José Ramón Bauzá, Marcos Ros ,Nacho Sánchez Amor, Adriana Maldonado
(16 no votaron)
menéame