Japón envejece más rápido que cualquier otro país del mundo, el 47% de los japoneses supera los 50 años, frente al 15% en 1950, y el 22% tiene más de 70 años. Un buen número de sus mayores tienen que hacer frente a una vejez dramática. Tras esos 84,1 años de esperanza de vida se encuentra una realidad que no ocurre en otro país de las economías avanzadas: el nivel de pobreza entre sus mayores es del 20% debido a pensiones muy limitadas y elevado coste de la vida. Incluso el 20% de la población reclusa tiene más de 65 años.