Si tienes frío y pan duro como su puta madre de toda la vida de Dios se hace sopa de ajo...

Una cabeza entera de ajo (10-12 dientes) si son de la huerta mejor. Los pones a dorar un poquitín en aceite.

Cuando cogen color dorado, echas el pan que previamente cortaste lo más pequeño que pudiste, pero sin ser pan rallao. Y con las mismas yo le puse una cucharada sopera de pimentón picante.
Y revuelves como si te fuera la vida en ello.
Yo en este punto le echó un chupitin generoso de vino blanco. Se que no es lo canónico, pero le va bien.

Dos litros de agua caliente y sal, lo dejas a fuego lento y mientras tanto haces tus cosas.

En mi caso rematar una manta de ganchillo (se que no viene a cuento, pero me está quedando preciosa y quiero presumir)

Rematas la función con huevo, en este caso puse tres, los echas y revuelves como si quisiera hacer huevo escalfao, pero siendo más bruto y que se deshaga. Corregir de sal y...
Chimpum y a comer!!!
Pues si, una receta aburrida de puerro otra vez...
Es rápida, sencilla, si vas con prisa te hace apaño y si tienes muchos puerros también.
Precalentar el horno a 190 grados, aire arriba y abajo.

Lo suyo es cortar los puertos en rodajinas (400gr) si lo cortas en tiras queda monísimo, pero no hay quien se lo coma.
50gr de mantequilla para rehogar los puerros, sal y pimienta. Lo tapas 5 minutos y mientras tanto:

En un molde de magdalenas lo pintas de mantequilla y espolvoreas con harina. Quitas excedente con un clonc! contra el fregadero.
Hacer esto es ultraimportante si no se quedan pegadas y acabas comiendo las magdalenas con cuchara directamente del molde como un gochín.

Destapas los puerros y los dejas a fuego lento para que se vayan dotando, tienen que acabar más menos así.
Eso lleva unos 10 minutos, así que aprovechas para ir haciendo el mejunje (coño, esto se escribe con dos J!)

4 huevos
50 gramos de parmesano
200 ml de nata
1 cucharada de maicena
1 sobre de levadura
Vale... Echas los 4 huevos y los bates con varillas (qué pa algo están! Con tenedor no queda muy bien aireado)
Parmesano y mezclas bien. Luego la nata y mezclas bien. Maicena, sal y levadura juntas y, sorpresa para nadie, mezclas bien.

La foto es regular pero pa que se vea un poco, homogéneo, líquido...

Volvemos al molde. Poner una cucharada de puerros en cada furacu (12 en total)

Y lo mismo con el mejunje, hay que echarlo hasta el bordiquín y al horno!

Cuando tengan este aspecto, después de 10, 15 minutos los sacas del horno y los dejas enfriar para desmoldar.
Y ahora ya si:

Chim pum!
Las lentejas, pequeñas pero poderosas, son uno de los alimentos más antiguos cultivados por el ser humano. Más allá de su clásica preparación en guiso, existe un fascinante universo de variedades, cada una con su personalidad única en sabor, textura y usos culinarios. Conocer sus diferencias es la clave para transformar cualquier plato.
En resumen, las lentejas son un tesoro culinario. Desde la humilde y robusta Pardina hasta la exótica y cremosa Roja, elegir el tipo correcto abre un abanico de posibilidades que va mucho más allá del plato de cuchara tradicional. ¡Explora, experimenta y descubre tu favorita!

Hasta donde yo sé, esta receta es de mi bisabuela así que las cantidades van según dejo escrito y por lo que sea no era en sistema decimal.
Y otro apunte, yo hice la mitad de la receta a ojo. No se dividir cinco huevos a la mitad. La teoría la se 2,5 pero no sé llevarlo a la práctica.
Vamos con ello:

Media barra de pan duro cortada en trocinos pequeños. (Aquí está el porque sólo hice la mitad, ye el pan que había)

Acto seguido lo pones a remojo en una taza y media de leche templada. Y lo dejas en reposo donde no incordie.

En un molde apto para horno y de metal, echas tres cucharadas de azúcar para hacer el caramelo.
Y una vez esté derretido, esto tiene que ir con premura y sin quitar ojo de encima que se quema y es un horror, lo extiendes para que cubra todo el molde.
(Cuidao por Dios! Que el caramelo es como el ácido de alien)
Dicho lo cual lo apartas también para que enfríe y cuartee.

Y volvemos al pan a remojo, lo suyo sería pasarlo por un chino. Yo no tengo, le pase la minipimer. Y lo acabó de pensar, podría haberlo pasado después por un colador para que quedara más suavin.

Derretir 60 gr de mantequilla y mezclar con 3 cucharadas de azúcar. Revolver.

Añadir 2 huevos y media tacina pequeña de nata.

Y por último, mezclar con el mejunje del pan.

Rescatamos el caramelo, que para este momento tiene que tener este aspecto (es precioso!!! Y cuando se va enfriando suena crack, crack, crack y es placer absoluto)

Echamos la mezcla anterior yyy la verdad que soy lo puto más y todo lo hago bien hasta cuando no.
(Cuando escribí "cubrir todo el molde" bien sabe Dios que yo no lo hice porque me dio miedo quemarme. Pero dio la casualidad que el mejunje llegó justo y clavao hasta donde estaba el caramelo.)
En fin... Tapar con papel de aluminio y meter al baño María en el horno 1 hora y 20 minutos. 200 grados, aire arriba y abajo.
En vez de en el medio del horno, en la parte de arriba.

Sacar del horno y dejar enfriar, luego a la nevera una hora.
Desmoldar y comer.
(Y esto ya es más cosa mía, si optais por hacer foto cuando acabeis. Acordaros de hacerlo un pelín antes de servirlo. Por lo que sea queda raro dejar a las personas con cucharilla en mano mientras gritas. "Noooooo! La foto!" Precisa de contexto que no quería dar)
Lo prometido es deuda...

Esta parte cada cual se la tiene que gestionar como buenamente pueda. Yo en otoño cual ardilla desquiciada recojo nueces.
Saco caja y a cascar, el resultado 123 gramos. Y no llegué al 25 porque estaba hasta el higo. Y aún así la proporción quedó bien.

Una vez consigues sortear el tedio de partir las nueces, las metes en una bolsina zip y con un rodillo las apalizas. Saca tu ira!!! (Pero no mucho que no queden como polvo)
Y ya luego a tostar. Y cuando estén las dejas donde no estorben y sigues con lo siguiente.

Cortar setas, un bol, tazón de desayuno o como lo llameis. Y media cebolla. Que procedes a pochar y dos minutos después añade las setas y cuando esté todo bien hecho...

Añades las nueces, sal y pimienta y lo dejas a fuego bajo hasta que esté seco.
Y empezamos bechamel:
100 gr mantequilla
700 ml de leche entera
100 gr harina tamizada (esto es importante)

Derrites la mantequilla y cuando esté liquida le echas la harina tamizada y revuelves con ganas.
(Pero ojo! Esto es una maratón. Sed listos no gasteis toda la energía de primeras. Sin prisa pero sin pausa)

Vais incorporando la leche a poquitinos, cuando este bien integrada echáis un poco más y nunca, nunca, nunca se deja de revolver.

Cuando ya no quede leche echar sal. Tiene que quedar suave, cremosa, sin grumos.

Llegados a este punto se mezcla con las nueces, setas y demás y se extiende sobre una bandeja. Se tapa con film, es importante que esté en contacto con la bechamel, así evitar que quede costra dura en la parte de arriba.
Y ya cuando enfrie un poco a la nevera. Yo lo tuve unas siete, ocho horas y cuando lo saqué estaba perfect.

Y procedemos al tedio de enhuevar y panrrallar.

Y aquí cada maestrillo tiene su librillo. Yo corto cuadradinos, les doy una primera pasada por pan rallao para evitar quedar pegañosa. Les doy forma, huevo y pan rallao.
Las dejo así colocadas y evitando que se toquen porque tal como están las meto la congelador. Y mañana cuando estén como una piedra las meto en bolsita zip y ocupan menos espacio.

Freír y Chim Pum!
(Están ricas como ellas solas! Cremosinas con esa nuez que te encuentras y le da un poco de textura crunch pero sin joder la suavidad de la croqueta)
Estaba yo haciendo el vago y se me olvidó que había que hacer comida. Así que con el tiempo echao encima y despensa bajo mínimos salió esto.
Es importante para esto tener un historiu de hierro fundido con tapa. En su defecto una sartén de hierro fundido y tapar con papel albal. O ya, a una malísima, una sartén normal y un chisimin para el horno con tapa.

Picas 4 dientes de ajo, sin volverte loco, es decir no hace falta que queden trocinos milimetricos.
50 gramos de mantequilla, echas el ajo cuando se empiece a derretir la mantequilla, más las aromáticas.
Yo en este caso puse: Romero, dos hojas de laurel, pimienta y azafrán.

Cuando el ajín esté a punto de dorarse, echas un poquitín de vino blanco y cuando evapore metes les patatines (lo más pequeñas que encuentres y más menos del mismo tamaño) y medio vaso de agua y sal.
Tapar y al horno.

Yo lo tuve 20 mins a 250 grados.
Lo puse en la chapa de la cocina con un chin de agua más para dejar la salsina un pelín más liquida y darle una vueltina para que cogieran todo el punch.

Un poco de parmesano y salmón ahumado y a comer.
Como apunte particular. Prefiero usar las aromáticas que se puedan lo más frescas posible, el laurel mejor seco.
Y otro apunte, para muchas cosas hago a ojo. Es decir no se en gramos cuanto Romero, ni azafrán, ni sal, ni casi nada. Hay que tener confianza en una misma y después de muchos años cocinando vas viendo.
menéame