Las autoridades iraníes ejecutaron al menos a 1.639 personas en 2025 y ahora corren el riesgo de ahorcar a más tras la guerra contra Estados Unidos e Israel. El número de ejecuciones representó un aumento del 68% respecto a las 975 personas que Irán condenó a muerte en 2024. Grupos de derechos humanos, entre ellos Amnistía Internacional, afirman que Irán es el país del mundo con más ejecuciones per cápita, y el que más, aparte de China, de la que no se dispone de datos fiables.